COMPROMISO

abril 24, 2009 às 10:08 pm | Publicado em Devocionales | Deixe um comentário

Nuestra Visión.

Sin visión el pueblo sigue indisciplinado e insubordinado (Proverbios 29:18). El poder de anticipación de una medalla, disciplina al atleta y le da propósito y dirección. Por la visión de la gloria colocada delante de él, Jesús soportó la cruz (Hebreos 12:1-3).

Visión no solamente de la dirección, propósito y constrangimiento, pero también produce unidad. Sin visión hay división, visto que no podrán andar dos juntos si no estuvieren de acuerdo (Amós 3:3).

Una Iglesia gloriosa.

Nosotros creemos que Dios terminará lo que comenzó. La Iglesia NO es una reflexión tardía. Es Su propósito eterno. El Sr. dice: “Edificaré mi Iglesia…” (Mateo 16:18). En efesios 4:11-13 menciona que, Dios dio “apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a las santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe (…) a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”.

El Señor está preparando una Novia “sin mancha ni arruga”, una Iglesia gloriosa hecha de poderosos y más que vencedores, a través de que Dios se revela a Sí mismo al hombre. El Sr. no está volviendo para librar un remanente enfermo, flaco, derrotado, antes de su destrucción. Las Escrituras nos dicen que los cielos contendrán a Jesús hasta la restauración de todas las cosas, las cuales Dios ha hablado por los santos profetas, desde el principio (Hechos 3:21).

Antes de la venida del Sr. Sus enemigos serán primeramente puestos por estrado de Sus pies (Hebreos 1:13; 10:12-13; Salmos 110:1; Mateo 22:44). Dios está poniendo Su casa en orden, restaurando los ministerios. Nos está equipando para vivir como “más que vencedores”, no como meros sobrevivientes y está perfeccionando Su cuerpo (tornándolo maduro) para compartir Su vida, amor y poder con una generación perversa. Los mejores días de la Iglesia están por venir.

Nosotros creemos que Dios aumentará Su luz sobre nosotros (Su Iglesia), a medida que las tinieblas aumentan sobre la tierra (Isaías 60:1-2). A través del esplendor de Su gloria revelada sobre nosotros, el Sr. dice que atraerá al no creyente a Él!!! Nosotros, la iglesia, somos la nación de Dios, Su tesoro peculiar, Su sacerdocio real, datos para reconciliar un mundo caído con un Dios amoroso (2 Corintios 5:18-20).

Una cosecha mundial.

En Hechos 2:16-21, el apóstol Pedro, recientemente lleno con el Espíritu Santo, se volvió a la multitud y les explicó lo que ellos estaban viendo. Aquello era el cumplimiento de lo que había sido hablado por el profeta Joel: “Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne…”

Además de que el Sr. vino a acrecentar a la Iglesia, aquellos que se han de salvar (Hechos 2:47), históricamente ha habido tiempos de un derramamiento de la Gracia divina de Dios y de reavivamiento el cual está conmoviendo a las sociedades al rededor del mundo. Dios promete que “La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera” (Hageo 2:9) y que un avivamiento sin precedentes barrería la Tierra antes de Su venida “…mi gloria llena toda la tierra” (Números 14:21).

Además de que muchas señales marquen los tiempos, el Sr. dijo que no regresaría hasta que “…el Evangelio del Reino sea predicado en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14). Las Escrituras también afirman que en los últimos días “vendrán tiempos peligrosos” (2 Timoteo 3:1), que “…algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1). Pero, gloria a Dios, porque cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia (Romanos 5:20).

En la medida que Dios derrama juicio sobre la tierra y conmueve todo lo que puede ser conmovido (hebreos 12:25-29), Su Iglesia se levantará, brillará y mostrará la gloria del Sr. (Isaías 60:1-2). Tal como los hebreos estaban seguros en el Arca de Noé durante el derramamiento de Su santo juicio, así será antes de que Cristo vuelva. La Iglesia no se “reformará en derrota” en la medida que los enemigos de Cristo (anticristos) presionan de todos lados.

No será una “gran solución” remover los santos cuando la tierra necesita más de nosotros. Grandes reavivamientos barrerán las naciones y multitudes vendrán a Jesús en estos últimos días. Verdaderamente, Su casa será llena (Lucas 14:23); dios nos creó para ser sal y luz.

Es claro que señales y maravillas poderosas acompañarán a la Iglesia, a medida que el Sr. confirma Su palabra. Estos no son tiempos de miedo y temor para el pueblo de Dios. Es el diablo que teme (Santiago 2:19), pues él sabe que su tiempo es corto (Apocalipsis 12:12). El infierno es el que está en problemas, no nosotros. Jesús está “sentado” esperando, no en pánico.

Este es el tiempo para que la Iglesia de Dios se levante y ataque las puertas del infierno y liberte a los prisioneros. Las puertas del infierno no prevalecerán contra nosotros. “…la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Sr. de la mies, que envíe obreros a su mies (cosecha global)” (Mateo 9:37-38).

Restauración.

Dios siempre deseo un lugar en el cual pudiese habitar con el hombre. En los tiempos antiguos, El se restringió a sí mismo a templos hechos de brea y piedra o a tiendas hechas por piedras de animales. La presencia de Dios era simbólica en el Arca del Testimonio y estaba oculta en estructuras hechas por las manos de los hombres. Con el rasgar el velo y resurrección del Hijo de Dios, el Sr. ha sido moldeado a una nueva estructura en la cual habita – la Iglesia hecha de piedras vivas (1 Pedro 2:5), en la cual todos nosotros ahora tenemos una parte importante. La Biblia declara: “No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16). El Sr. ahora está edificando un “…edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Sr.” (Efesios 2:21).

Como miembros de esta iglesia gloriosa y como escogidos y llamados para ayudar a edificar, necesitamos comprender su estructura y fundamentos básicos.

(1) Jesús – El fundamento y principal Piedra del Ángulo.

Necesitamos reconocer que Jesús es el fundamento y principal piedra del ángulo (1 Corintios 3:11; Efesios 2:20). La Escritura declara que no debemos edificar sobre ningún otro fundamento a no ser Jesús. Si edificamos sobre otro fundamento, estamos edificando sobre el arena (Lucas 6:47-49). Jesús necesita ser Sr. de nuestras vidas, alianzas, relaciones y de nuestras Iglesias. Sino estamos edificando en vano.

Todo precisa pasar por el fuego del juicio de la justicia de Cristo y solamente aquellas cosas hechas en el Sr. permanecerán y serán galardonadas (1 Corintios 3:13-15). Si Jesús no es el Sr. absoluto, entonces estamos edificando nuestros propios pequeños reinos y no el Suyo.

Si Jesús no es el Sr. de todo en nuestras vidas, entonces el no es ni siquiera Sr., en nosotros.

Necesitamos continuar buscando la supremacía de Cristo en todo lo que decimos y hacemos.

No estamos centrados en la Iglesia o ministerio. Estamos centrados en Cristo.

(2) Restauración del individuo.

Si todo cristiano individualmente es una “piedra viva” en la Iglesia de Dios, entonces cada piedra necesita ser fuerte y saludable. Si edificamos con piedras defectuosas, como permanecerá la estructura? Cada cristiano fue llamado para ser transformado a imagen de Cristo (2 Corintios 3:18). El mismo Espíritu que levantó a Jesús de los muertos está trabajando para transformarnos en humildad, en fe, en amor y en todo lo que es el carácter de Dios. Como cristianos, nuestro caminar necesita ser saludable y siempre madurando hasta la madurez; tal como la palabra declara: “Sed perfectos como yo soy perfecto”.

Muchos elegidos de Dios están satisfechos viviendo solamente de leche, cuando Dios desea alimentarnos con carne. Es verdaderamente un proceso y no solamente algo que sucede de un día para otro. Nosotros necesitamos estar activamente buscando (Lucas 11:9-10) y no resistiendo o extinguiendo el Espíritu de Dios en nuestras vidas. Nuestra comida debe ser hacer la voluntad del Padre (Juan 4:34). En Cristo, nos ha sido restaurado mucho más de lo que perdimos con Adán.

(3) Restauración de la familia.

Dios, como Padre, está edificando una familia mundial (la Iglesia). La familia es la viga, no solamente de la Iglesia, sino de toda sociedad. La palabra de Dios repetidamente menciona la importancia de una familia con relaciones saludables y verdadera unidad.

Efesios 4 y 5 nos hablan del orden de Dios en el hogar, de la sumisión y amor, del respeto y la paciencia. En estos últimos días poderosas fuerzas satánicas están en acción para conmover y destruir este aspecto vital e importante de la iglesia viva de Dios. Papeles cambiados, hijos rebeldes, problemas sexuales, son algunos de las asechanzas del diablo (Efesios 6:11). Los santos de Dios precisan estar alerta en relación al plano de Dios para la familia y de los engaños de Satanás para parar ese proyecto. Nos vamos a unir con el Espíritu de Dios en la edificación de familias fuertes, en el Sr. Vamos a declarar como Josué declaró: “…Yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15).

(4) Restauración de relaciones de alianza.

Relaciones de alianza son el próximo paso en la edificación de la casa de Dios. Las Escrituras mencionan: “Donde dos o tres estuvieren reunidos en mi nombre, ahí estaré yo en el medio de ellos”. A medida que estudiamos los registros de la Iglesia neo-testamentaria, vemos q los santos no cesaron de juntarse en los templos y de casa en casa (Hechos 2:41-47; 5:42).

En una congregación local, independientemente del tamaño, se torna casi imposible caminar en una entrega y relaciones allegadas con todos los miembros. Con todo, es posible tener grupos de familias y amigos caminando en lazos profundos de confianza y prestación de cuentas dentro de una congregación. Estos no son facciones de cristianos, pero si pequeños grupos de creyentes con vidas transparentes que se corrigen, exhortan y se incitan mutuamente en la carrera espiritual que todos precisan correr. (Hebreos 12:1-2).

Muchos, en realidad, no se han descubierto a sí mismos, para los otros, de este modo. Caminar en forma allegada con hermanos y hermanas puede, a veces ser difícil, pero no faltarán oportunidades o situaciones en que el orgullo, egoísmos y otras impurezas vendrán a la superficie mostrando la necesidad de limpieza. Muchos evitan relaciones allegados con otros porque no pueden explicar algunos comportamientos que van en contra de lo que dicen las Escrituras. Ellos saben que tarde o temprano, sus vidas se tornarán lo suficientemente transparentes, posibilitando así que los otros vean su contenido.

(5) La Iglesia local.

“Todos los que han creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón.” (Hechos 2:44-46).

La Iglesia primitiva no sólo se encontraba de casa en casa, también corporativamente. Estas reuniones congregacionales, permitían que las dinámicas, del ministerio corpóreo funcionasen dentro de la Iglesia, sobre la supervisón de los presbíteros y equipos ministeriales (Efesios 4:11). Todo el cuerpo “convenientemente ajustado” y todos los miembros cumpliendo su parte, permite al cuerpo edificarse a sí mismo y crecer en amor (Efesios 4:16).

El gobierno de la Iglesia local da la necesaria protección, visión, dirección y corrección para que el cuerpo funcione en forma adecuada. El presbiterio es “apuntado”, no de forma democrática, a través de votaciones. No es una democracia, sino una teocracia.

En hechos 4:32-35 vemos el poder de la vida de la Iglesia local. Era el corazón y el alma de la multitud de los que creían- las necesidades eran suplidas; la resurrección del Sr. Jesús fue demostrada con gran poder; en todos ellos había abundante gracia y Dios los acrecentaba en número.

1Corintios 14:26 esclarece la vida de la Iglesia local, en la medida que los santos se juntan corpóreamente: “…cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación”.

Necesitamos aprender a vivir y movernos, no como “músicos individuales”, sino como “músicos de orquesta”, trabajando y fluyendo juntos de modo que produzcamos un sonido agradable a Dios.

(6) La Iglesia de Ciudad

Dios sólo reconoce una Iglesia en cada Ciudad. Las epístolas de Pablo fueron escritas a la Iglesia (singular) de Corinto, Efeso, Filipos, Galacia, Colosas y Tesalónica, estás Iglesias de ciudad eran compuestas por millares de creyentes que se reunían en los templos, sinagogas y casas, pero eran una sola Iglesia unida ante los ojos de Dios. Pablo reprendió la iglesia de la ciudad de Corinto por su carnalidad e inmadurez, porque ellos estaban permitiendo la entrada de la división y contienda (1Corintios 1:10; 3:1-6).

Ya pasaron 2.000 años y sólo los nombres cambiaron. En vez de Apolos, Pablo, Cefas o Cristo, la misma inmadurez divide nuestras ciudades en grupos denominacionales o en sectores. Pero sólo hay un verdadero remanente, una Iglesia verdadera y que trasciende todas las barreras que el hombre levanta. El señorío de Jesucristo es el fundamento.

El Sr. está trabajando en esta hora con una espada en la mano, para separar lo verdadero de lo falso, las ovejas de las cabras, el trigo de la cizaña. El Sr. Jesús continúa intercediendo por la unidad de Su cuerpo (Hebreos 7:25) y en estos últimos días., Dios levantará una Iglesia gloriosa y unida. Él puso todos los recursos necesarios del Reino, dentro de nuestras ciudades.

Todas las finanzas, habilidades y gracia necesarias para ganar nuestras ciudades para Cristo, han sido provistas. Es tiempo de unirnos en fe para que de nuevo podamos ver al poder celestial liberado sobre la Iglesia (Hechos 1y2).

(7) La Iglesia universal

(a) Finalmente, todas las Iglesias verdaderas de Dios, juntas, forman la “Iglesia” universal, que es el “Cuerpo”, siendo Jesús la cabeza (Efesios 1:20-23). Es la preciosa novia con quien el Sr. se unirá en las bodas del Cordero (Apocalipsis 19). Los santos de Dios, necesitan tener una conciencia del Templo del Sr. en su totalidad. Con esta finalidad, todos nosotros estamos trabajando para presentarle a Cristo una Novia sin mancha ni arruga (Efesios 5:27).

Establecimiento del Reino de Dios

Toda la autoridad gubernamentales ordenada y establecida por Dios (Romanos 13:1-7). O sea en la institución de la familia, de la Iglesia, de las autoridades civiles o de comercio, Dios es el consumador de nuestra fe. Fue Dios quien comenzó todo el trabajo en la altura de la creación (Génesis 1:3). Él estableció los principios del gobierno civil y para el propio Jesús, para edificar Su Iglesia (Mateo 16:18). “Del Sr. es la tierra y su plenitud” (Salmos 24:1).

Desde el principio, Dios reveló Su propósito al crear al hombre. Le dio dominio sobre toda la creación y le delegó autoridad para gobernar y reinar sobre toda la tierra. Fuera de que ese gobierno fuese temporariamente perdido a través de la queda del hombre -Adán- fue nuevamente restaurado por un hombre -Jesucristo- (Romanos 5:12-21).

Jesucristo es ahora el Rey de reyes (terreno) y Señor de señores. Su reino es una extensión de Su majestad. Él comenzó Su ministerio terreno predicando el evangelio del reino.

Hasta hoy, éste evangelio está en funcionamiento, a través de la Iglesia, para traer salvación al hombre caído, para traer los principios de gobierno de Cristo a las instituciones de las sociedades ordenadas por Dios, y traer la autoridad de Cristo contra los espíritus rebeldes (Mateo 28:18-20).

En otras palabras, estamos aquí para implantar el Reino de Dios. No tenemos una mentalidad de “escape” sino de “Venga a nosotros tu Reino, hágase Tu voluntad”.

En Efesios 1, el apóstol Pablo ora por nosotros, para que recibamos la revelación de la “herencia de los santos”. Es un placer del Padre darnos el Reino. Nosotros somos coherederos con Cristo (Romanos 8:17) y nuestro destino reposa en el hecho de gobernar el reino con Él, sobre las naciones (Apocalipsis 1:6; 3:21; Lucas 22:28,29; 2 Timoteo 7:14; Apocalipsis 21 y 22).

Obispo Ricardo Paixão de Oliveira

CONFERENCIA APOSTÓLICA VIENTOS DE CAMBIO 2009

agosto 20, 2009 às 1:40 pm | Publicado em 1 | Deixe um comentário
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FOLLETO MAR DEL 2009

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VISIÓN APOSTOLICA .

maio 26, 2009 às 7:04 pm | Publicado em 1 | Deixe um comentário

VISIÓN APOSTOLICA .

Todo nuevo mover de Dios se inicia con poder pero también con incomprensiones de algunos y errores de otros. Es bueno que sepamos que no todo lo que brilla es oro. El siguiente tema es preventivo y a la vez te ayudará a entender lo que pasa, para que ores al Señor y se derriben los obstáculos al mover apostólico. El problema son algunos Apóstoles… ” No escribo esto para avengozaros, sino para amonestaros como a hijos míos amados. Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo; no tendréis muchos padres, pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio. 1 Corintios 4: 14, 15 Hoy en día el mover apostólico se ve amenazado por los siguiente:
1- Inmadurez de muchos apóstoles ( en realidad les falta discipulado y formación del carácter apostólico)

2- Celos de algunos apóstoles verticales tradicionales( les llamamos así a los líderes de su propio concilio o grupo que no ven la posibilidad de que se levanten otros apóstoles junto a ellos.

3- Falsos apóstoles quienes se auto nombran como tales, sin testimonio ni señales apostólicas.

4- Ignorancia de la función apostólica en la Iglesia. Falta del revelación del genuino trabajo del Apóstol en la Iglesia.

5- Falta de humildad de algunos apóstoles para ser enseñados por otros de más experiencia. Es necesario hacer notar que todo mover genuino de Dios, satanás se empeña a toda costa en desvirtuarlo.

Este mover apostólico fresco tiene valores genuinos extraordinarios, pero la inmadurez de muchos, su precipitación en el llamado y su afán de posición y reconocimiento, son un gran estorbo. Lo malo no elimina lo genuino y correcto. Después de veinte años en el oficio de Apóstol, sé que muchos que se llaman apóstoles no lo son y no tienen señales que avalen su oficio. Pero también he visto apóstoles verdaderos en operación y he visto el poder sanador de Cristo al corazón de la Iglesia. Padres o hermanos mayores Nuestro gran problema es que la Iglesia ha estado dirigida por hermanos mayores y no por padres apostólicos. Hemos tenido líderes extraordinarios pero muy pocos padres preocupados por el crecimiento y desarrollo de sus hermanos menores.

Hemos tenido en la dirección de nuestros concilios y organizaciones evangélicas a muchos hermanos mayores bien intencionados pero muy preocupados de sí mismos y de sus intereses. Hermanos mayores altivos, orgullosos, políticos y dispuestos a defender su posición aún al precio de la cabeza de sus hermanos menores que se vienen levantando en el ministerio. Hemos tenido muchos hermanos mayores y muy pocos de ellos ha sido buenos hermanos. La mayoría, se han preocupado poco por el bienestar de sus hermanos más pequeños. Un hermano mayor a veces tiene algunas características negativas:

1- Tiene potencial para ser padre( pero no es padre aún)

2- Vela más por sus intereses (aunque no siempre)

3- No sabe lo que es ser padre aún.

4- Es celoso de su posición .

5- Menosprecia a veces a sus hermanos menores.

6- Es abusivo e impositivo a veces.

7- Algunos, no se alegran del progreso de sus otros hermanos menores.

8- A veces rechaza, cuando el padre abraza.

9- Piensa que la herencia es más suya que de otros.

10-Cree tener todos los derechos sobre los demás.

Estas verdades relativas de la vida natural, son el retrato de la realidad denominacional. Allí hay hombres de Dios maravillosos, trabajadores y con un extraordinario potencial para ser apóstoles, pero no lo son aún. Ellos son celosos, abusivos, impositivos y a veces menospreciativos de los menores en el llamado. Ellos lo quieren todo para ellos y si se ven amenazados por la unción de otros, los rechazarán y hasta los expulsarán.

Padres se multiplican Hermanos mayores retienen; padres desatan. Dios es Sabio, nos ha dejado lecciones tremendas en la misma naturaleza. El hombre y la mujer cambian y maduran en el matrimonio; pero son transformados cuando tienen su primer hijo.Hijos nos quitan el egoísmo y el enfoque en nosotros mismos. Padres se multiplican a través de sus hijos. Genéticamente esto es evidente. Generacionalmente nos invertimos y multiplicamos en nuestros descendientes. Cuando somos hermanos mayores sanos, pueda ser que nos preocupemos por los menores de la casa, pero cuando somos padres correctos, nuestro enfoque son los hijos. La preocupación de padres amorosos es el bienestar de sus hijos, su crecimiento, desarrollo y educación Esta es la marca de apóstoles verdaderos; su paternidad y madurez. Ellos velarán por sus hermanos menores, y su enfoque será su crecimiento, educación y futuro.

Paternidad Apostólica: Necesidad de hoy La Iglesia está necesitando de apóstoles no solo de hermanos mayores egoístas. Ella requiere de padres que traigan sanidad a los hermanos menores. Amén.

El Síndrome del hermano menor Soy el hijo menor en una familia de ocho hermanos. Sé por experiencia propia lo que es estar a expensas de los hermanos mayores.Ellos tienden a abusar de ti física y emocionalmente. No te ceden su lugar fácilmente y están dispuestos a imponerte su voluntad a cualquier precio. Tratarán de menospreciarte y a burlarse de ti. Si no te cuidas estarás siempre frustrado ante ellos.

Recordemos que aún Isaí de Belén, el padre del rey David, cayó víctima de esta enfermedad emocional. El ignoró a David ante el profeta Samuel como candidato a rey de Israel y pensó que sus hermanos mayores eran más aptos y quizás mejores que él (1 Samuel 16: 1-13) Recordemos la historia de José y sus hermanos lo vendieron por celos y envidia. No podían entender cómo Dios le hablaba por sueños y cómo tenía más favor que ellos ante su padre Jacob. ( Génesis 37 ) La Iglesia ha estado gobernada y guiada por mucho hermano mayor que ha menospreciado a su hermano menor. Lo ha bloqueado, le ha estorbado y le ha negado su posición en Dios.

La restauración de la Paternidad de Dios a través de apóstoles maduros, traerá el levantamiento de los menores, de los David y de los José. ¡La hora de la Sanidad del Cuerpo ha llegado! La necesidad de Apóstoles Horizontales Yo llamo a estos apóstoles: Apóstoles de Relación. Ellos están interesados desde luego en las relaciones verticales de autoridad. Ellos se preocupan por aquellos ministros que están bajo su autoridad en el concilio, denominación o red ministerial; pero más interesados están en tejer relaciones horizontales entre el Cuerpo de Cristo. Aleluya.

Apóstoles Horizontales son padres empeñados en reproducirse en otros apóstoles y en provocar el levantamiento de otros apóstoles, de otras redes apostólicas y de muchas relaciones de amistad. Apóstoles Horizontales son padres llamados por Dios para animar a los apóstoles ignorados o menospreciados por otros ministros. Ellos están interesados en la restauración del ministerio apostólico y de su multiplicación y operación en el Cuerpo de Cristo.

Apóstoles Verticales y Horizontales visionarios y ungidos son necesarios hoy en la Iglesia para traer sanidad a los ministros heridos y para desatarles hacia los diversos campos del ministerio. Apóstoles traen sanidad pues son o deberían ser padres interesados prioritariamente en el bienestar se sus hijos ministeriales. Amén. Padres: El nivel más alto de madurez La Biblia usa en el griego la palabra “patter”, “abba” en Dios. Su significado en griego y hebreo es: padre, fundador, iniciador, guía, maestro, protector, autor, nutridor, fuente y líder. Este estado se alcanza solo al caminar mucho tiempo con el Señor. La etapa del hijo patter es la de la sabiduría y madurez. El término fue usado para los apóstoles y los ancianos estructurales de la Iglesia.

La encomienda asignada a ellos era desarrollar a los discípulos hacia la madurez. He aquí sus características principales:

a) Su mayor anhelo es reproducirse en sus discípulos.

b) Su meta es que sus hijos ministeriales alcancen su destino profético.

c) Es un mentor y forjador de discípulos y ministerios.

d) Está dispuesto a invertirse totalmente en sus discípulos para que haya fruto.

e) Es un entrenador por excelencia de líderes.

f) Es una fuente de vida del Espíritu y revelación de la Palabra.

g) Equipa y capacita a otros.

h) Es un nutridor de vocación.

i) Es un progenitor. Provee para otros calidad de vida. Imparte su unción a otros.

j) Amonesta, exhorta, corrige y disciplina.

k) Es un proveedor.

l)Alimenta con responsabilidad y amor.

m) Es un motivador de nuevos líderes. Estas son las características principales de los hombres que necesita con urgencia el Cuerpo de Cristo, para se desarrollado hasta la estatura del varón perfecto, esto es, Cristo. Amén.

Pastor Ricardo Paixão de Oliveira

 

¿QUÉ ES EL DISCIPULADO?

abril 20, 2009 às 7:41 pm | Publicado em Devocionales | Deixe um comentário

lEYENDO¿QUÉ ES EL DISCIPULADO?

Durante la Edad de Oro de Grecia, se podía ver al joven Platón recorriendo las calles de Atenas en búsqueda de su maestro: el andrajoso, descalzo y brillante Sócrates. Aquí, probablemente, está el comienzo del discipulado. Sócrates no escribió libros. Sus seguidores escuchaban atentamente cada palabra que les hablaba y observaban las cosas que él hacía a fin de prepararse para enseñar a otros. Aparentemente el sistema dio resultados: posteriormente Platón fundó la Academia donde se continuó enseñando filosofía y ciencia por novecientos años.

Jesús usó una relación similar con los hombres que Él preparó para expandir el Reino de Dios. Sus discípulos estuvieron con Él día y noche por tres años, escucharon sus sermones y memorizaron sus enseñanzas. Lo vieron vivir la vida que les enseñó. Entonces, después de su ascensión, los discípulos transmitieron las palabras de Cristo a otros y los estimularon a adoptar su estilo de vida y a obedecer sus enseñanzas.

Un discípulo es un estudiante que memoriza las palabras, acciones y estilo de vida de su maestro en preparación para enseñar a otros. El discipulado cristiano es una relación de maestro a alumno, basada en el modelo de Cristo y sus discípulos, en la cual el maestro reproduce en el estudiante la plenitud de vida que él tiene en Cristo, en tal forma que el discípulo se capacite para adiestrar y enseñar a otros.

Un estudio cuidadoso de la vida y enseñanza de Cristo, revela que el discipulado tiene dos componentes esenciales: la muerte a uno mismo y la reproducción. Ambos dieron la tónica al ministerio de Jesús. Él murió para poder reproducir vidas nuevas. Y Él quiere que cada uno de sus seguidores siga su ejemplo.

La muerte a uno mismo

El llamamiento de Cristo al discipulado es un llamado a la muerte a uno mismo, un rendimiento absoluto a Dios. Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará” (Lucas 9:23-24).

Desde la perspectiva del mundo, la sencillez del llamamiento de Cristo a seguirle, luce exagerada. Hoy en día, si alguien quisiera “vender” un estilo de vida tan exigente, un compromiso tan radical y absorbente, probablemente contrataría la firma publicitaria de mayor prestigio en la capital para que describiera detalladamente, en un folleto a todo color, los beneficios de tal decisión. O utilizaría a la actriz más fascinante y de más renombre y la rodearía de las bellezas más atractivas en un espectáculo donde apareciera mostrando en la forma más convincente el gozo y las delicias de la nueva vida en Cristo. Entonces lo presentaría a la mitad del programa de televisión con mayor audiencia en el país. Pero Jesús es claro y definido: para compartir su gloria, primeramente hay que compartir su muerte. Jesús es Señor de señores y Rey de reyes, y el Señor del universo ordena que cada persona le siga. Su llamado a Pedro y Andrés (Mateo 4:18-19), a Santiago y a Juan (Mateo 4:21), era un mandamiento: “Sígueme”, ha sido siempre una orden, nunca una invitación (ver Juan 1:43). Jesús nunca le rogó a alguien que le siguiera. Él era de una rectitud desconcertante. Confrontó a la mujer del pozo con su adulterio, a Nicodemo con su orgullo intelectual y a los fariseos con su justicia propia. Nadie puede interpretar “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” como un ruego (Mateo 4:17). Jesús ordenó a cada persona renunciar a sus objetivos personales, abandonar sus pecados y obedecerle completamente. Cuando el joven rico rehusó venderlo todo y seguirle (ver Mateo 19:21-22), Jesús no corrió detrás de él tratando de negociar un acuerdo, Él nunca rebajó sus normas. Simplemente dijo: “Si alguno me sirve, sígame…” (Juan 12:26). Jesús esperaba obediencia inmediata. Él no aceptaba excusas (Lucas 9:62). Cuando un hombre quiso sepultar a su padre antes de seguirlo, le dijo: “Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos” (Mateo 8:22).

Ninguna persona recibió alabanzas por obedecer el mandamiento de Cristo a seguirle y ser su discípulo: esto era de esperarse. Jesús dijo: “Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos” (Lucas 17:10).

¿Cuándo es que usted se convierte en un cristiano, en un discípulo de Cristo? ¿Cuando camina a lo largo del pasillo de la iglesia? ¿Cuando se arrodilla ante el altar? ¿Cuando llora con toda sinceridad? No es así precisamente. Los primeros seguidores de Cristo se convirtieron en discípulos cuando ellos le obedecieron, cuando “dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron” (Mateo 4:22).1

La obediencia al mandamiento de Cristo, “Sígueme”, resulta en la muerte a uno mismo. El cristianismo sin la muerte a uno mismo es meramente una abstracción filosófica, es un cristianismo sin Cristo. Quizá el error fundamental de muchos cristianos consiste en separar el hecho de recibir la salvación del de convertirse en discípulos. Ellos sitúan ambos estados en distintos niveles de la madurez cristiana, asumiendo que es posible ser salvo sin la obligación personal de obedecer las demandas más radicales de Jesús, como la de “tomar la cruz y seguirle” (ver Mateo 10:38). Esta posición se fundamenta en la creencia errónea de que la salvación es primariamente para el beneficio del hombre: hacerlo feliz y evitarle la condenación eterna.

Mientras el don de la salvación de Dios responde a la necesidad fundamental del hombre, la posición humanista de “acéptalo por tu propio bien”, ignora por completo la razón por la cual Cristo murió en la cruz. Dios hace provisión de la salvación para el hombre, con el propósito de traer, por encima de todo, gloria a sí mismo de parte de un pueblo que tiene el carácter de su Hijo (ver Efesios 1:12). La gloria de Dios es más importante que el bienestar del hombre (ver Isaías 43:7). Nadie que entienda el propósito de la salvación, se atrevería a especular sobre si una persona puede ser salva sin aceptar el señorío de Cristo. Él no puede ser el Señor de mi vida, si yo soy el señor de mi vida. Para que Cristo tome el control, yo tengo que morir. No puedo convertirme en un discípulo sin morir a mí mismo e identificarme con Cristo que murió por mis pecados (ver Marcos 8:34). Un discípulo sigue a su Maestro, aun hasta la cruz.

Por mucho tiempo luché para poder comprender las implicaciones prácticas de la “muerte a uno mismo”. ¿Cómo podría esta decidida renuncia de mí mismo encarnarse en mi vida? Lo comprendí finalmente mientras meditaba en Gálatas 2:20: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí…”. Vamos a suponer que el 1º de enero yo volaba sobre Kansas cuando el avión explotó. Mi cuerpo cayó a tierra y yo morí al chocar. Al poco rato un campesino descubrió mi cadáver. No tenía pulso, no latía el corazón, no respiraba. Mi cuerpo estaba frío. Obviamente, yo estaba muerto. Por tanto, el campesino hizo una sepultura, pero cuando colocó mi cuerpo en ella era ya demasiado oscuro para cubrirlo con tierra y decidió dejarlo para el día siguiente, retornando a su casa. Entonces Cristo vino y me dijo: “Keith, tú estas muerto. Tu vida en la tierra ha terminado, pero yo pondré dentro de ti el soplo de vida nueva si tú prometes hacer todo lo que yo te pida e ir a dondequiera que te mande”. Mi reacción inmediata fue: “¡De ninguna manera! Esto es inaceptable. Es una esclavitud”. Pero entonces me di cuenta de que yo no estaba en condiciones de negociar nada y rápidamente volví a mi cordura y estuve plenamente de acuerdo con Él. Al instante mis pulmones, corazón y los demás órganos vitales comenzaron a funcionar de nuevo. Volví a la vida. ¡Había nacido de nuevo! Desde ese momento en adelante no importaba lo que Cristo pidiera que hiciese o a dónde me enviara, yo estaba más que dispuesto a obedecerle. Ninguna tarea era demasiado difícil, ni las horas demasiado largas, ni los lugares demasiado peligrosos. Nada era inaceptable. ¿Por qué? Porque yo no tenía derecho alguno sobre mi vida. Yo estaba viviendo un tiempo prestado, el tiempo de Cristo. Keith había muerto el 1º de enero en un campo de maíz en Kansas. Por consiguiente, yo podía decir con Pablo: “Con Cristo he sido crucificado (estoy muerto), y no vivo yo (Keith), mas Cristo vive en mí…”. Esto es lo que significa morir a uno mismo y nacer de nuevo. El mandamiento de Cristo de “Sígueme” es una orden a participar en su muerte para experimentar una vida nueva. Usted se convierte en un muerto vivo, totalmente entregado a Él.

Una gran paradoja de la vida nueva es que hay una completa libertad en esta muerte. Un hombre muerto no se preocupa ya por sus propios derechos, su independencia, o por las opiniones de otros. Cuando se está unido en un lazo espiritual con el Cristo crucificado, aquellas cosas tan apreciadas en el mundo: riquezas, seguridad y posición, se renuncian. “Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos” (Gálatas 5:24). Un hombre que toma la cruz, uno que está crucificado con Cristo, no siente ansiedad por el mañana, porque su futuro está en las manos de otro. Un predicador soñaba con establecer en las calles céntricas de la ciudad un ministerio desafiante, lleno de poder. Pero cuando los milagros que había esperado no se materializaron, recurrió a la fantasía, distorsionaba las entrevistas, creaba sucesos imaginarios, esperando que esto le traería el respeto de los demás y terminó convirtiéndose en un esclavo de sus visiones de grandeza, un cautivo de sus propias expectativas. Su motivación subconsciente, era la de ganar el asombro y la admiración del mundo cristiano mediante la realización de hechos heroicos para el Reino. Sus pasiones, sueños y visiones nunca fueron crucificados. En realidad, él no había sido libre de la presión por el triunfo y los resultados. Nunca experimentó el alivio que produce no tener que demostrar nada, ni perder nada. Tenía una falsa percepción del discipulado y por esa razón, deseaba servir a Dios de tal manera que él mismo pudiera recibir la gloria.

En contraste, un hombre muerto ha sido liberado para hacer todas las cosas para la gloria de Dios (ver Romanos 8:10). Coloca todo lo que es y todo lo que tiene a la permanente disposición de Dios. Su sumisión al señorío de Cristo lo fortalece para agradar a Dios en cada decisión que toma, cada palabra que dice, cada pensamiento que concibe. Un discípulo contempla toda su vida y ministerio como un acto de adoración (ver 1ª Corintios 10:31). La muerte a sí mismo, lo libera para regocijarse en su compañerismo amoroso con Dios. La muerte a uno mismo es el mandato precursor para convertirse en un discípulo.

Ninguna persona que no haya experimentado la muerte a sí misma, puede calificar como eslabón legítimo en el proceso del discipulado, porque no está capacitada para reproducir  la vida de Cristo en otros. “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (Juan 12:24). Sin reproducción no hay discipulado.

Reproducción

Cristo ordenó a sus discípulos reproducir en otros la plenitud de vida que ellos habían encontrado en Él (Juan 15:8). Les advirtió: “Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto” (Juan 15:2). Un discípulo maduro debe enseñar a otros creyentes cómo vivir una vida agradable a Dios y debe equiparlos para adiestrar a otros, para que a su vez, éstos enseñen a otros. Ninguno es un fin en sí mismo. Cada discípulo es parte de un proceso, parte del método escogido por Dios para extender su Reino por medio de la reproducción. Sabemos esto, porque Cristo formó discípulos y ordenó a sus discípulos hacer discípulos (ver Mateo 28:19). Dios podía haber seleccionado cualquier otro método. Él deseaba expandir su evangelio y construir su Reino. No fue ningún accidente que el griego fuera el lenguaje común en el mundo, mucho después de la caída del imperio. Esta lengua tenía ciertos matices que la hacían el medio ideal para comunicar la verdad. También, las carreteras imperiales de Roma que unieron al mundo conocido, podían haber sido construidas para los transportes militares, pero su tráfico más valioso fue el evangelio de Cristo. Así como Dios usó a Grecia y a Roma como instrumentos inconscientes para difundir el evangelio, también podía hacer que la imprenta, la radio y aun la televisión, se inventaran antes del nacimiento de Cristo. Jesús bien podía ser un renombrado autor, un maestro bíblico a través de un programa radial o el primer evangelista de la televisión. Las opciones de Dios no estaban limitadas. Pero en lugar de adoptar cualquiera de estos métodos estilizados, Jesús optó por el discipulado. Él, personalmente se dedicó a adiestrar un pequeño grupo de hombres y los equipó para que a su vez, ellos adiestraran a otros, para que también éstos últimos enseñaran a otros más. Él les ordenó hacer discípulos.

Debo confesar que al principio yo cuestioné la sabiduría de Cristo. Aparentemente, esta inversión en individuos era demasiado lenta. Jesús tomó tres años para discipular a doce hombres y uno de ellos falló. Pensé que yo sería muy afortunado si en tres años pudiera entrenar tan bien a una persona que ésta se me uniera para adiestrar a otros, y a ese paso no sería capaz de hacer ni la más pequeña obra en los dos millones de personas del área de Los Ángeles. A lo más que podía aspirar era a discipular dieciséis personas en toda mi vida. ¿Y qué lograría con esto? Mi pecado era que yo dudaba de la sabiduría y soberanía de Dios. Pero cuando estudié el discipulado, descubrí que Dios había escogido un método sólido y efectivo para construir su Reino. Tendría un comienzo pequeño, como una semilla de mostaza, pero crecería rápidamente al extenderse de persona a persona a través del mundo. Su iglesia sería un movimiento dinámico, no una estructura estática. El discipulado es el único método para reproducir, tanto en cantidad como en calidad, los creyentes que Dios desea.

Las matemáticas son exactas

¿Puede usted imaginarse alcanzando a más de cuatro mil millones de personas con el evangelio? Esta tarea de cumplir la Gran Comisión parece tan desconcertante que aun los visionarios podrían sentirse abrumados y terminarían por no hacer nada. Pero la Biblia es un libro con un método, que al mismo tiempo encierra un mensaje. Y el método de Cristo es hacer discípulos. Cuando vine a este lugar, yo tenía pasión por el evangelismo. Supongamos que yo ganara una persona para Cristo y subsecuentemente lo hiciera cada día por el resto del año. Al final del mismo yo habría ganado 365 personas para el Señor. Si yo continuara haciendo esto por los próximos 32 años, alcanzaría a 11,680. ¡Qué éxito más rotundo! Por otra parte, supongamos que yo alcanzara sólo una persona para Cristo ese primer año. Durante ese tiempo, sin embargo, yo la comienzo a discipular, de manera que se fundamenta firmemente en la fe cristiana y es capacitada para alcanzar y discipular a otra. Al año siguiente, cada uno de nosotros alcanzó a una persona adicional y las adiestramos para unirlas a nosotros en el entrenamiento de otras. Si continuáramos este método por 32 años, habría 4,294,967,296 discípulos -¡la población del mundo!-.

Ya mencioné mis dudas en el principio, pero permítanme compartir ahora mi emoción. Si cada miembro de nuestro grupo de trabajo en Los Ángeles, discipulara una persona cada dos años en forma tal, que sus discípulos se pudieran unir a nosotros para entrenar a otros, podríamos alcanzar el área completa de Los Ángeles -dos millones de personas- en treinta y dos años. Esto significa que, solamente en dieciséis personas, he tenido que invertir treinta y dos años. Y es posible realizar esta tarea. Aun cuando el discipulado tiene un comienzo muy lento, al final de la jornada, el resultado es que la multiplicación alcanza a muchas más personas durante el mismo tiempo, que la adición. La Gran Comisión es factible.

La calidad de la reproducción esta garantizada

Si mi único trabajo fuera evangelizar y cuidar de once mil nuevos creyentes, tan sólo para poder enviarles una tarjeta de Navidad a cada uno, me tomaría de septiembre a diciembre de cada año para hacerlo. Estaría tan ocupado en ganar personas para Cristo, que me sería imposible cuidarlas y ayudarlas a crecer. Necesitaría una computadora para recordar sus nombres. Tal evangelismo irresponsable produciría niños espirituales descuidados que resultarían en creyentes superficiales y débiles. Yo acostumbraba jactarme de mis proezas en el evangelismo (de cómo conocí a un hombre en un avión, hablé con él durante cincuenta minutos y lo conduje a Cristo, aún sin saber su apellido), en alguna forma, yo creía que éxitos como éste fortalecerían mi espiritualidad -hasta que comprendí que había abandonado a la mayoría de esas “víctimas” después de nuestros breves encuentros-. Había experimentado la concepción y el gozo del nacimiento, sin asumir la responsabilidad de la paternidad.

Permítanme ilustrar la gravedad de este fallo. En junio de 1976, mi esposa Katie y yo, fuimos bendecidos con el nacimiento de mellizos, Josua y Paul. Pueden creerme, ellos demandaban nuestra atención las veinticuatro horas del día. Los alimentábamos, cambiábamos sus pañales, los acunábamos y hacíamos todo lo que los buenos padres hacen. Vamos a suponer que cuando los niños tenían tres meses de edad, Katie y yo decidimos tomar un descanso (lo cual hicimos). Así que colocamos a Josua y Paul en su coche para hablar con ellos. Les dijimos que nosotros estábamos agotados y que tomaríamos dos semanas de vacaciones -solos-. Sin embargo, de inmediato les aseguramos que no tenían que preocuparse por nada: “Ustedes han observado cómo nosotros hacemos las cosas, así que, de ahora en adelante ustedes mismos pueden cuidarse. Pero en caso de que olviden algo, les dejamos escritas detalladamente las instrucciones que deben seguir: cómo preparar la leche de fórmula, cómo alimentarse, cómo cambiar sus pañales y el momento en que deben hacerlo. Esas instrucciones las hemos fijado en la puerta de la habitación y hemos dejado nuestro itinerario para que nos llamen si se presenta algún problema. No se preocupen por nada”. Si realmente Katie y yo hubiéramos actuado de esa manera con nuestros hijos de tres meses de edad, nos habrían acusado por abandono y descuido. Los infantes no se pueden alimentar o cuidar por sí solos; tienen que estar vigilados día y noche hasta que son lo suficientemente responsables para sobrevivir por ellos mismos. El discipulado es inseparable de la paternidad responsable. Un padre espiritual, como el padre carnal, está obligado ante Dios por el cuidado y crecimiento de sus hijos. Pablo sabía que él era el padre espiritual de los corintios: “…pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio” (1ª Corintios 4:15). A los gálatas los llamó “hijitos míos” (Gálatas 4:19) y a Timoteo, “verdadero hijo en la fe” (1ª Timoteo 1:2). También intercedió a favor de Onésimo “mi hijo, a quien engendré” (Filemón 1:10). El que enseña al discípulo sabe que su responsabilidad continúa hasta que éste se convierta en un creyente espiritualmente maduro y reproductor. Tiene que invertir una gran cantidad de tiempo en su discípulo y dar una atención individual a sus necesidades. El discipulado es una reproducción de calidad que asegura que el proceso de multiplicación continuará de generación en generación. El Espíritu de Dios instituyó una salvaguarda para controlar la calidad de la prole espiritual. Pablo señala que la relación entre el maestro y su discípulo se extiende a través de cuatro generaciones: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2ª Timoteo 2:2). Aquí Pablo (primera generación) instruye a su hijo espiritual Timoteo (segunda generación), para enseñar las cosas que Pablo le enseñó, a hombres fieles (tercera generación), quienes a su vez enseñarían a otros (cuarta generación). La referencia de Pablo a las cuatro generaciones no es simple coincidencia. Un hacedor de discípulos únicamente sabe si efectivamente ha enseñado, cuando ve que un alumno de su discípulo enseña a otro.

En 1972 Dios llamó a Al Ewert para dirigir nuestro trabajo en el área de Wichita. Él fue mi discípulo. Pasé horas y horas a su lado, que sumaron meses, inculcándole todo lo que sabía para llegar a ser un hombre de Dios. Investigamos juntos los principios bíblicos y los aplicamos a nuestras vidas. Antes de mucho tiempo, Al comenzó a discipular a Don, quien a su vez lo hizo con Maurice. A la luz del mandato de discipular y adiestrar a otros para que enseñen a otros, yo (primera generación) únicamente puedo evaluar mi efectividad con Al (segunda generación), observando como Don (tercera generación), lo está haciendo con Maurice (cuarta generación). Si Al asimila plenamente el discipulado (muerte a sí mismo y reproducción), Don estará bien entrenado para adiestrar a Maurice en la labor de capacitar a otros para enseñar. Maurice es la clave en el proceso.

Es una tendencia humana optar por la producción en masa en lugar de la calidad de la artesanía. ¿Cuán a menudo has escuchado: “ya no se hacen las cosas como antes”? Y, ¿con cuánta frecuencia la respuesta es: “es que no costea”? Solamente un maestro especializado demanda calidad por encima de todo. Su reputación está en juego con cada artículo producido, porque su nombre va envuelto en ello. Jesús es el especialista en hacer discípulos, tanto que cada creyente lleva su nombre. En el discipulado no hay lugar para la mediocridad. Hace dos mil años Jesús se dirigió a una gran multitud de seguidores y con una sencillez intransigente declaró: “Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:27). Jesús redujo a dos las opciones de sus oyentes. Si la respuesta del hombre es la incredulidad, desobedece y muere, se convierte en enemigo de Cristo (ver Mateo 12:30). Si responde en fe, obedece y se convierte en discípulo, muere a sí mismo y se reproduce. Cristo es el Señor de su vida.

Jesús no habla de otra alternativa. Y Cristo sabía que esta era la decisión más importante que cualquier persona pudiera tomar, así que les advirtió que tuvieran en cuenta el costo (ver Lucas 14:28). Y aún cuando pudiera parecer incomprensible, “muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él” (Juan 6:66).

El mandamiento transformador de Cristo, “Sígueme”, es tan ambicioso hoy en día, como lo fue en las orillas del mar de Galilea. No puede ser tomado a la ligera. Tu destino eterno descansa en tu respuesta. O retienes tus derechos, posesiones y tu vida actual, o lo entregas todo al señorío de Cristo a cambio de la vida eterna y la paz con Dios. Nada agradaría más a Cristo que el tú, al igual que Leví, dejándolo todo, te levantaras y le siguieras (ver Lucas 5:28). El llamamiento de Cristo: “VEN Y MUERE CONMIGO”, aún resuena a través de las centurias.

1 Nuestra salvación se debe a la gracia de Dios y se fundamenta en ella. La gracia de Dios es la fuente. Nuestra fe es el instrumento. Pero nuestra obediencia es a la vez, la respuesta humana obligatoria y la evidencia innegable de la salvación (Efesios 2:2-10). Esta es la prueba de nuestra fe. Esto es por lo que Santiago dice “la fe sin obras es muerta” (ver Santiago 2:17).

El noviazgo “destructivo”

abril 2, 2009 às 2:52 pm | Publicado em Sem categoria | 3 Comentários

 Los noviazgos destructivos son los posesivos e infantiles, los que asfixian, acosan, restan movilidad, tiempo, libertad, obstruyen y dificultan estudios, trabajo, deporte, relaciones familiares, sociales y amistades. 
 
noivadoHay que aprender a amar. Tomás Melendo dice que, hoy día este tema está ausente. Se confunde el amor con el sentimentalismo blandengue. Amar es querer al otro en cuanto otro. En el animal la referencia es siempre el “yo”, el bien propio. Hay cosas que le atraen y cosas que rechaza. El ser humano, en cambio puede poner entre paréntesis sus instintos y realizar algo porque ve que aquello es bueno, aunque a él eso no le atraiga o no le interese.
 
Cuando ama, el ser humano puede poner entre paréntesis su conveniencia, su comodidad, su placer. Amar es querer el bien; no es fácil perseguir el bien del otro porque hay una tendencia fuerte al egoísmo. Aquel bien que le ofrecemos a la persona amada ha de ser un bien real ha de ser algo que la mejore, y no que me beneficie sólo a mí.
 
Cualquier bien, sólo lo es, si mejora a la persona. ¿Qué quiere decir que lo mejore? Que lo haga más pleno, más cabal, más de una pieza; va a ser algo que lo acerque a su destino de amor, a Dios. Cuando queremos a una persona la enseñamos a querer, a refrenarse, a ser amable.
 
Un novio destructivo, no escribirá cartas a su novia, querrá acompañarla a todas partes, estará constantemente tratando de experimentar con ella besos y caricias profundas. Además buscará solo el lado sexual de la relación, le hablará por teléfono a todas horas, querrá verla desde temprano y procurará despedirse ya entrando la noche: Mostrará celos, hará amenazas y ejercerá una manipulación a veces escondida. Esa persona crea conflictos emocionales y quita la paz interior.
 
Cultivar una amistad previa
La definición de noviazgo puntualiza que es un compromiso –aunque a algunos no les gusta hablar de compromisos- de trato afectivo adquirido entre dos excelentes amigos. Los cónyuges, antes de serlo debieron ser los mejores amigos. En caso contrario su matrimonio puede fracasar. Los novios antes de novios deben ser excelentes amigos.
 
Los jóvenes buscan constantemente a la pareja ideal, o al menos adecuada, y con frecuencia se equivocan, se decepcionan. Cuando un amigo les hace ver los defectos del ser amado (idealizado) se enojan. Entonces el amigo (a) se aleja murmurando que “el amor es ciego”.
 
No siempre es bueno cambiar una amistad por un amor. Pero el verdadero amor –el amor maduro- no es ciego, no idealiza. Enamorados de una cara o de un cuerpo solemos enfermar de premura pasional se despierta en nosotros un deseo de besar, abrazar, de sentir la cercanía del otro.
 
Cuando alguien dice: “No tengo tiempo”, hay que preguntarle: “para qué”, porque tiempo hay mucho. Hoy, algunos no tienen tiempo para la amistad porque han perdido el gusto por la amistad.
 
Etapas del enamoramiento·         Cortejo.- Existe una química, un magnetismo, una atracción, una alegría de vivir. Es la etapa de las declaraciones amorosas. El tiempo de duración de esta etapa puede ser desde unos días hasta unos meses. Un joven puede amar, pero ¿cómo saber si realmente quiere a su novia (o)? La única manera de saberlo es preguntándole si lo hace mejor: estudiante, hijo, amigo; si a partir de que sale con él (ella) tiene mejores calificaciones y se supera más en el trato con la familia y con los maestros y compañeros.
 
·         Conocimiento.- es la esencia del noviazgo, la pareja se conoce profundamente de ambos. Se toman de la mano. Hay caricias ligeras. Es una etapa que puede prolongarse meses o años. Pero a veces no se conocen con el paso del tiempo, porque hablan de puros temas superficiales, o porque no se muestran como son. Si no se conocen los defectos del ser amado, no se le conoce en profundidad pues no hay seres perfectos. Una vez que se conocen los defectos, se tiene la impresión de que la otra persona insiste en ellos para molestar, y no es así, es un defecto o hábito que ya traía y que no se advertía. Decía una persona enamorada: “Cuando se enoja deja de ser él, lo desconozco”. ¡Pues conócelo! Pues así es, y aún es tiempo de terminar o de aceptarlo como es.
 
·         Compromiso.- existe promesa de amor y fidelidad. Se habla de exclusividad en el amor. Esta etapa es en la que se planea el matrimonio. Para que el amor crezca es necesario que supere dificultades, por eso es contradictorio que –ante una dificultad- se busque la evasión, porque ésta impide que crezca el amor. Para superar una dificultad hay que luchar y fortalecer el carácter.
 
·         Intimidad.- se ha cimentado una relación profunda y hay una comunicación de nivel profundo de virtudes y defectos, de manera de pensar sobre el matrimonio y la educación de los hijos. Se piensa en el futuro, en estar juntos toda la vida, “en las duras y en las maduras”. Si no se confías en que el ser amado va a mejorar, no hay nada que hacer. Lo que hace cambiar a la persona es la fe que se tiene en ella, en su reforma.
 
Muchas parejas no siguen este orden, dejan fuera todo compromiso y abrevian hasta lo imposible el tiempo. En cuanto sienten amor buscan las caricias íntimas. Es el caso típico de las novelas y de algunas parejas de Estados Unidos. Los personajes se enamoran y se acuestan.
 
Una relación sin conocimiento (2ª etapa) y compromiso (3ª etapa) está destinada a fracasar y dejará graves secuelas.
 
Tomás Melendo dice que hay que purificar nuestros amores. Podemos mejorar en muchos aspectos, pero como personas sólo mejoramos cuando acrisolamos la categoría de nuestros amores. Acertamos cuando decimos: “Voy a tratar de ser mejor única y exclusivamente para amar mejor a quienes tengo que amar”. Así, todo está en función del amor: Tengo que descansar para poder sonreír y querer más a quienes tengo que querer. ¿Por qué tengo que querer a los demás? Porque son personas.
 
Amar es desear que la persona amada se desarrolle, sea mejor y alcance la plenitud a la que está llamada. Amar es aplaudir a Dios, es decirle: “Con éste (ésta) sí que te has lucido”.

COMPROMISO: ES LO QUE SEPARA A LOS HACEDORES DE LOS SOÑADORES MUCHO ANTES DE SU TIEMPO

abril 1, 2009 às 10:13 am | Publicado em Sem categoria | Deixe um comentário

El mundo nunca ha visto a un gran líder que carezca de compromiso. Ed McElroy de la fuerza aérea de los Estados Unidos habló de esta importancia: «El compromiso nos da nueva fuerza. No importa lo que pueda venir: enfermedad, pobreza, o desastre, nunca quitamos la vista del objetivo». ¿Qué es compromiso? Para cada persona significa algo diferente: Para un boxeador, es levantarse de la lona una vez más de las que ha sido tumbado. Para un maratonista, es correr otras diez millas, cuando ya no le quedan fuerzas. Para el soldado, es subir la colina, sin saber lo que le espera del otro lado. Para el misionero, es decir adiós a su propia comodidad, para hacer a otros la vida mejor. Para el líder, es todo eso y más porque cada uno de los que diriges está dependiendo de ti. Si quieres ser un líder efectivo, tienes que comprometerte. El verdadero compromiso inspira y atrae a la gente. Les muestra que tienes convicciones. Ellos creerán en ti solo si tú crees en tu causa. Como sucede con la ley no escrita, la gente acepta primero al líder, después su visión. ¿Cuál es la verdadera naturaleza del compromiso? Echa un vistazo a tres observaciones. 1. El compromiso empieza en el corazón Algunas personas quieren que todo sea perfecto antes de comprometerse con algo. Pero el compromiso siempre precede a la acción. Dicen que en el Derby de Kentucky, el caballo ganador se queda sin oxígeno después de la primera media milla, y el resto de la distancia la corre con el corazón. Es por eso que todos los grandes atletas reconocen su importancia. Michael Jordan, leyenda de la NBA explica que «el corazón es lo que separa lo bueno de lo grande». Si quieres influir en la vida de otras personas como líder, mira dentro de tu corazón para ver si estás realmente comprometido. 2. El compromiso se prueba con la acción Una cosa es hablar de compromiso y otra muy diferente es hacer algo en cuanto a esto. La única medida real del compromiso es la acción. Arthur Gordon lo dijo así: «Nada es más fácil que hablar palabras. Nada es más difícil que vivirlas día tras día». Alguien me contó de un juez que había ganado una elección para un cargo en un condado. Durante su discurso de aceptación, dijo: «Quiero dar las gracias a las 424 personas que prometieron votar por mí. Quiero dar las gracias a las 316 personas que dijeron que votaron por mí. Quiero dar las gracias a las 47 personas que vinieron el pasado jueves a votar, y quiero agradecer a las 27 que realmente votaron por mí». ¿Cómo te va cuando tienes que seguir adelante con tus propios compromisos? 3. El compromiso abre la puerta del logro Como líder, enfrentarás muchos obstáculos y oposiciones, si es que no los has enfrentado ya. Habrá momentos en que el compromiso será lo único que te impulse hacia adelante. David McNally comentó, «El compromiso es el enemigo de la resistencia, porque es la promesa seria que nos presiona, que nos levanta, no importa cuántas veces nos hayan derribado». Si quieres llegar a algún lugar que valga la pena, tienes que comprometerte. Cuando se trata de compromiso, hay realmente solo cuatro tipos de personas. 1. Los que no tienen objetivos y no se comprometen. 2. Los que no saben si pueden alcanzar sus objetivos, por lo que tienen miedo de comprometerse. 3. Los que empiezan a caminar hacia un objetivo pero se rinden cuando la situación se pone difícil. 4. Los que fijan metas, se comprometen con ellas y pagan el precio por alcanzarlas. ¿Qué tipo de persona eres tú? ¿Has estado alcanzando tus objetivos? ¿Estás logrando todo lo que crees que puedes? ¿Cree la gente en ti y te siguen fácilmente? Si tu respuesta a alguna de estas preguntas es no, el problema puede ser tu nivel de compromiso. Para mejorar tu compromiso, haz lo siguiente: • Mídelo. A veces pensamos que estamos comprometidos con algo, pero nuestras acciones indican lo contrario. Toma tu calendario y tu chequera. Invierte algunas horas revisando cómo gastas tu tiempo y dónde gastas tu dinero. Mira cuánto tiempo inviertes en el trabajo, en el servicio a otros, con la familia, en actividades de salud y recreativas, y así por el estilo. Calcula cuánto dinero gastas en vivir, en pasatiempos, en desarrollo personal, y en dar. Todas estas son una medida real de tu compromiso. Puede que te sorprendas de lo que descubras. • Asegúrate de saber por qué es que vale la pena morir. Una de las preguntas que cada líder tiene que hacerse es, ¿qué es por lo que estoy dispuesto a morir? Si llegas hasta ahí, ¿qué es lo que en la vida no serías capaz de dejar de hacer no importa cuáles sean las consecuencias? Pasa algún tiempo meditando en esto. Escribe lo que descubras. Luego ve si tus acciones están en concordancia con tus ideales. • Usa el método Edison. Si dar el primer paso hacia el compromiso es un problema, trata de hacer lo que hizo Thomas A. Edison. Cuando tenía alguna idea nueva para un invento, llamaba a una conferencia de prensa y anunciaba el invento. En seguida tenía que irse a su laboratorio a inventarlo. Haz tus planes públicos, y estarás más comprometido a llevarlos a cabo.

¿Cómo puedo mejorar mi rendimiento escolar?

fevereiro 10, 2009 às 9:23 pm | Publicado em Devocionales | Deixe um comentário

¿Cómo puedo mejorar mi rendimiento escolar?

Lo primero que debes tener en cuenta, amado joven cristiano, es que Dios está interesado en todo lo que concierne a tu vida. No pienses que la esfera de tus estudios es ajena al Señor, o que a él no le compete, que no le interesa, o que en ella no te puede ayudar.El principio de la sabiduría

Lo primero que ha tener en cuenta el joven cristiano es lo que dice Proverbios 1:7: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová.” Si los jóvenes temen a Dios, entonces tienen en su corazón el principio de la sabiduría. El hombre más necio es aquel que mira hacia arriba y dice: “No hay Dios”. En cambio, porque los creyentes temen a Dios, ellos son verdaderamente sabios.
Cuatro jóvenes sabios

Para ejemplificar esto que vamos diciendo, tomaremos el caso de Daniel. Daniel 1:8 dice: “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse”. Más adelante, en el versículo 16, dice: “Así, pues, Melsar se llevaba la porción de la comida de ellos y el vino que habían de beber, y les daba legumbres. A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños”. Cuando los llevaron al rey, éste los halló mejores que los demás: “En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo el reino” (v.20).
Consagración

Lo primero, Daniel hizo un acto de consagración. Él no quiso contaminarse con el mundo, ni con la comida del rey ni con el vino. Él no quiso alegrarse con lo que, delante de Dios, era aborrecible. Luego, Dios vio eso -porque todo acto de consagración que tú hagas Dios lo ve-  y lo tomó en cuenta. ¿Qué ocurrió como consecuencia? A estos muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias.
La respuesta de Dios

En este pasaje de Daniel se dice que el Señor les dio a estos muchachos conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias. No sólo en las cosas espirituales, ¿te fijas?. Las cosas que se enseñaban en Babilonia eran cosas humanas: “letras y ciencias”. Allí estaban presentes las dos grandes áreas del conocimiento humano. En Babilonia había un gran desarrollo en ese tiempo. Tú sabes que una de las consideradas “maravillas del mundo”, los jardines colgantes, fueron creados allí en Babilonia. De tal manera que no eran gentes ignorantes, y, sin embargo, Daniel llegó a ser el mejor entre ellos. ¿Por qué razón? Porque él se consagró a Dios, él decidió no contaminarse.

Perder para ganar


En otra oportunidad, les hemos dicho a algunos hermanos jóvenes: “Si tú quieres servir al Señor, tú tienes que estar dispuesto (sobre todo si has sido tradicionalmente buen alumno, si estás acostumbrado a sacarte las mejores calificaciones), si tú amas al Señor, tú vas a tener que estar dispuesto, a veces, a aceptar una calificación inferior, porque el Señor es más importante. Y si el Señor en algún momento te prueba en esto, y te dice: “¿Hasta dónde valgo yo para ti? ¿qué es más importante para ti?” Y entonces, cuando estés en la disyuntiva, elige correctamente, ¡elige a favor del Señor! Tal vez ya no debas aspirar a ser el mejor alumno de la clase, pero ¿sabes?, vas a tener el gozo en el corazón de agradar al Señor y de que el Señor esté contento contigo.
Algunas cosas prácticas

Para mejorar tu rendimiento escolar es preciso, también, que tú consideres algunas cosas prácticas.

En la presunción propia de la edad, tú tal vez tiendas a separar a Dios de tus estudios. Tal vez tiendas a circunscribir a Dios a una reunión de iglesia, o a un Retiro de fin de semana. Que Dios no es para el Colegio. Esto es un error. Dios está en todo lugar donde están sus hijos. Así como los adultos le llevan a sus trabajos, tú también le llevas a tu colegio o Universidad.

La sabiduría humana que en esos lugares se despliega no es algo que sorprenda a Dios. ¡Lejos de ser así! La mayor capacidad de hombre es una nada delante de Dios. Albert Einstein, el hombre más inteligente de este último siglo, es como un bebé de pecho para Dios, y sus teorías, tan complejas e indescifrables todavía para el común de las gentes, son apenas unos tímidos balbuceos delante del Creador de todo cuanto existe.

De manera que tienes que ver que Dios está en todo lugar, que está contigo donde quiera que vayas, y que Él quiere ayudarte en todas aquellas cosas en que tú debes cumplir.

 

 

¿Qué vemos aquí? El ejemplo de Daniel nos ayuda a mejorar los niveles de nuestra inteligencia y de nuestra sabiduría en Dios.

 

¿Dios sabe de Física? ¿Dios sabe de Química? ¿Dios sabe de Biología? ¡Sí! Dios conoce todo. Aun conoce los intrincados vericuetos de la más avanzada ciencia. Dios le dio la inteligencia al hombre, ¿cómo no sabrá Él mismo todas las cosas?

Yo te invito a que hagas esto: Cuando tengas problemas en una asignatura, dile al Señor: “Señor, tú conoces este asunto de Álgebra, tú conoces esto (pon ahí todo lo que quieras). Señor, tú lo conoces mejor que mi profesor, por favor, enséñame esto.” ¿Lo has hecho? Si lo has hecho, entonces lo has podido comprobar. ¿Verdad? El Señor lo sabe, y el Señor te da la sabiduría.

 

¿Quieres ser un buen alumno? ¿Quieres tener un buen rendimiento? Yo te digo: más allá de tu supuesta falta de capacidad en ciertas materias ¡el Señor es capaz de enseñarte, y de sacarte adelante!

Por supuesto, eso no significa que tú te vas a poner relajado y flojo, y vas a decir: “No me preocupo, porque el Señor me va a ayudar”. No. Tú debes ser responsable. Dios te dio inteligencia, y Él no hará aquello que tú tienes que hacer, y que puedes hacer. Ahora bien, si tú estás sirviendo al Señor, y si por visitar a un hermano o por participar en las actividades de la Iglesia, por hacer algo que el Señor te demanda a ti en lo espiritual, tú descuidas en algún momento el estudio, tú perfectamente puedes decirle al Señor: “Señor, lo que hiciste con Daniel, por favor, hazlo también conmigo”. No alcancé a estudiar lo suficiente, pero creo que tú me puedes socorrer en esto. Hazlo, Señor.”

 

Es necesario que tú tengas un lugar apartado, privado, para estudiar. Tú no puedes estudiar en la mesa de la cocina, donde está la mamá preparando la comida, y suele haber música y distracciones: es necesario apartarse.

Es bueno también tener también un horario diario para el estudio, una hora, media hora o lo que sea, según la necesidad.

Es necesario también que tú estudies con otros. En Proverbios 27:17 dice: “Hierro con hierro se aguza; y así el hombre aguza el rostro de su amigo”. ¿Qué significa este extraño versículo? Podemos decir simplemente esto: que cuando hay dos personas, las cosas se hacen mejor, y uno a otro se ayudan. En el estudio, es importante estudiar de a dos o de a tres, sobre todo en la Universidad. Tú no puedes aislarte y decir: “Yo lo puedo hacer solo”. Es necesario también reconocer que entre varios se pueden conocer mejor las cosas y cuando hay varios, todos pueden hacer su aporte. En fin, hay un mayor avance.

Dios quiere que tú seas un buen estudiante, responsable e inteligente. Para ello, tú no estás solo, para que no desmerezcas tu condición de hijo de Dios (si no eres muy aventajado), y para que tampoco te dejes cautivar por el oropel del conocimiento humano (si eres un buen estudiante). Para que en todo el Señor Jesucristo sea glorificado en tu vida. En toda tu vida. Amén.

Maldiciones Generacionales

fevereiro 10, 2009 às 9:11 pm | Publicado em Sem categoria | Deixe um comentário

Por Jorge L. Trujillo


 

Proverbios 3:33

La maldición de Jehová está en la casa del impío;
Mas él bendecirá la morada de los justos.


 

De tiempo en tiempo los cristianos se han visto obligados a lanzarse a las páginas de la Biblia para exponer y defender el verdadero evangelio de los ataques contra la pureza de la sana doctrina. Este es uno de esos tiempos.  En este estudio escudriñaremos un tema que está en apogeo en nuestro tiempo, ‘maldiciones generacionales’ también conocido por ‘maldiciones ancestrales’ ó ‘maldiciones familiares’. Esta nueva “doctrina” no se sostiene por sí sola sino que es parte de un esquema mayor el cual es promovido por aquellos que dicen tener ‘ministerios de liberación’. El esquema completo incluye temas como ‘guerra espiritual’, ‘sanidad interior’, ‘liberación de endemoniados’, ‘ pensamiento y confesión positiva’ y ‘prosperidad financiera’ entre otros. El centro de esta enseñanza, y lo que nos mueve a escribir sobre este tema, es que estos ministerios están dirigidos a cristianos y no a inconversos. ¡Pues según ellos, son los cristianos nacidos de nuevo quienes necesitan ser liberados de maldiciones generacionales!

Parece ser que Satanás siempre mantiene a los creyentes entretenidos con nuevos descubrimientos que ‘al parecer’ tienen fundamento bíblico sólido y hacen que la Iglesia crezca y se fortalezca pero que en realidad son ataques sutiles a la verdad de la Palabra y socavan la eficacia del evangelio.

A propósito, como es de esperarse, todos los que enseñan esta creencia dicen tener pruebas irrefutables que confirman la verdad de su doctrina. Hablan y predican de personas, especialmente creyentes, que tenían maldiciones generacionales o ancestrales y que ahora están libres. Lo más serio de este reclamo es que este movimiento está sucediendo no en iglesias que por siempre han sido reconocidas como ‘falsas’, sino que está ocurriendo en aquellas iglesias o congregaciones que son aceptadas y reconocidas como iglesias que mantienen las doctrinas centrales del cristianismo histórico y bíblico.

Pero lo que debemos de hacer como creyentes, no es mirar las experiencias, sino mirar la Palabra de Dios. Si por experiencias se hicieran válidas todas las reclamaciones, entonces tendríamos que aceptar como verdaderas todas las religiones del mundo, pues en todas ellas se hacen milagros y prodigios y se tienen muchas experiencias como prueba y testimonio. El problema está en que cuando el milagro o liberación ocurre en una iglesia aceptada, con pastores y lideres de ‘doctrina aceptable’ y sobre todo en el nombre de Jesús, entonces se hace difícil pensar que no sea verdad, ni que sea Dios mismo obrando tales cosas.

Definición

Creo que primero hace falta definir lo que se quiere decir con ‘maldiciones generacionales’. Veamos la siguiente definición presentada por ‘Apologetics Index’ (Índice Apologético):

‘Una popular, aunque aberrante enseñanza que mantiene que los problemas en la vida de un Cristiano – incluyendo enfermedad, pobreza, desastres naturales, y etcétera – pueden todos ser consecuencia de alguna maldición proferida muchas generaciones atrás. A menudo, los creyentes en esta teoría se hallan envueltos en igualmente aberrante variedad de guerra espiritual, con un énfasis no-sano y no-bíblico en los demonios. Muy prevaleciente en los movimientos ‘Palabra-de-Fe’, así como en los controversiales movimientos de renovación y avivamientos de nuestro día.’

Esta definición coincide con lo dicho por los promotores de esta creencia. Una conocida tele-evangelista sostiene en su libro ‘maldiciones generacionales’ que:

los problemas humanos tales como miedo, problemas en los pies, dolores de cabezas, migrañas, enfermedades del corazón, complejo de inferioridad, insomnio, esclerosis múltiple, auto-imagen negativa, condición nerviosa, infartos, pobreza, hijos rebeldes, familiares inconversos, preocupaciones, etc. son maldiciones.

En resumen, todas las cosas malas que ocurren ‘pueden ser’ resultado de una maldición generacional; pero más adelante veremos que la frase ‘pueden ser’ en realidad significa ‘siempre son’ para estos maestros. Y al fin de cuenta todo el mundo necesita ser liberado de tales maldiciones.

Fondo Bíblico

Como los cristianos creemos en la Biblia, los proponentes de esta teoría utilizan citas bíblicas que ciertamente pueden hacer pensar a los menos preparados bíblicamente (lo cual, lamentablemente, es la gran mayoría de los cristianos), que lo que se dice es realidad. Por cierto, no todo lo que se dice y se enseña en esta teoría es falso, pues toda doctrina por muy falsa que sea contiene algo de verdad en ella.

Cuando leemos en los siguientes textos de la Biblia, los cuales son utilizados como base principal de esta creencia, vemos que el castigo ó consecuencia negativa generacional fue establecido por Dios como por el pecado…

Éxodo 20:5

5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,

Éxodo 34:7

7 Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.

La enseñanza principal en esta doctrina está en que las cosas malas que nos suceden son consecuencia de los pecados de nuestros antepasados. Una lista de cosas adversas, tales como las que presentamos anteriormente en este estudio se deben a esta maldición que nos llegó ‘de gratis’, simplemente por haber venido de una familia cuyo árbol genealógico fue infectado por la iniquidad. Según esta enseñanza, el árbol familiar de cualquier persona puede ser maldecido por el pecado de uno de sus miembros. Eso es lo que dice una famosa maestra:

“Alguien en un árbol familiar comienza la maldición por medio de la desobediencia”

Así que el impacto de ésta enseñanza es universal. Aquí vemos como el ‘pueden ser’ se convierte en ‘siempre son’. Si cualquier antepasado nuestro comienza la maldición solamente por desobedecer, entonces no solo algunos, sino todos los seres humanos están bajo maldición y necesitan romper tales maldiciones. Pues, ¿quien tiene antepasados que nunca hallan cometido desobediencia (pecado)? ¡Nadie!

Ahora aquí hay algo de verdad y es necesario que notemos lo que hay de cierto en esto, pues de acuerdo a la declaración bíblica de los versos que presentamos anteriormente, eso es así aun en el presente pero debido al pecado de Adán. 

Romanos 5:12,14, 19

12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.  19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.

El pecado de Adán trajo condenación y maldición a toda la raza humana (y la tierra – Gen. 3:17-18) y como consecuencia los hombres son considerados ‘por naturaleza…hijos de ira’.  Los hombres que no vienen a Cristo en fe, siguen bajo esta condenación pero los que creen en Cristo “no están en condenación” (Romanos 5:1).  Los Cristianos han sido liberados del poder del pecado y han sido trasladados de las tinieblas al reino de Cristo.

Colosenses 1

12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

¿Cómo puede el hombre que ha creído en Cristo ser “LIBRADO de la potestad de las tinieblas Y TRASLADADO AL REINO DE CRISTO” y a la misma vez permanecer bajo “la potestad de las tinieblas” y VIVIENDO EN EL REINO DE DIABLO?. Cuándo el hombre cree en Cristo, Dios le da libertad del poder del Diablo, ¡ESO ES LO QUE SIGNIFICA LA SALVACION!.  Cualquier persona que esté bajo la potestad del Diablo y sus demonios en cualquier área de su vida por muy poca que sea, NO HA SIDO SALVADA y sigue viviendo en CONDENACIÓN.  Pero volviendo a las “doctrinas” de estos maestros de maldiciones, ellos no hablan mucho de ésta realidad bíblica de que el hombre CREYENTE ha sido liberado totalmente del poder del diablo y hay mucho mas en cuanto a esta enseñanza que estos maestros no revelan a sus discípulos pues si lo hacen destruyen sus propios ministerios y por supuesto sus entradas financieras, pero hablaremos de eso mas adelante.

LA INIQUIDAD

Ahora veremos un elemento que es de suma importancia para esta enseñanza. La clave principal de esta doctrina se encuentra centrada en esta palabra, ‘iniquidad’. Según ellos, esta palabra es una referencia a pecados graves y enraizados que ‘atan’ a las personas aun después de convertidas al evangelio. Estas iniquidades son identificadas como ataduras heredadas de los antepasados. Los cristianos, aún después de convertidos, pueden continuar ‘atados’ a estas iniquidades heredadas y no pueden salir de ellas ‘hasta que sean rotas todas las ataduras’.

Métodos de Limpieza

Existen varias maneras en las que las personas pueden recurrir para limpiarse de tales ataduras ancestrales.  La primera es ‘descubrir y quebrantar’, otra es ‘confesar y perdonar’ y finalmente existe el exorcismo o ‘la expulsión de demonios’ y espíritus inmundos heredados.

Descubrir y quebrantar: El principal método de limpieza en contra de las ‘maldiciones generacionales’ es la de ‘descubrir y quebrantar’ por medio de la repetición de oraciones prescritas y diseñadas para tal propósito. Así que primero hay que descubrir la realidad de las maldiciones generacionales. Para que la diagnosis sea descubierta, la persona debe de acudir a alguien que tenga un ministerio de liberación, ya sea en persona o por medio de libros o escritos. Así, entonces se determina si la persona es victima de maldiciones generacionales. Por supuesto que la mayoría de las personas van a tener algún caso donde las cosas no le han ido bien financieramente. Algún familiar en vicios de drogas o alcohol, alguna enfermedad grave en su familia como diabetes, cáncer, etc. Algún pecado que saben que deben dejar, algún antepasado que no era creyente, etc. Pero ese es el método de descubrir, y luego de descubierta la maldición, entonces se debe proceder a ser liberados.

A menudo las personas deben ser liberadas de la maldición antes de que puedan arrepentirse, pues en muchas ocasiones, el arrepentimiento es imposible porque la maldición no ha ido quebranta. Por ejemplo, el siguiente caso es citado donde una joven quería convertirse pero no podía porque estaba bajo control de espíritus inmundos por la maldición de sus antepasados. No fue hasta que la persona confesó los pecados de sus abuelos que pudo recibir salvación.

“Yo le dije a Maria que era tiempo de que renunciara a lo que su familia había hecho y a los espíritus asignados como resultado… Inmediatamente Maria bajo su cabeza y comenzó a orar en voz alta. Ella pidió perdón por su familia estar envuelta con el hombre de los pollos. Ella oró por liberación del mal. Luego pausó. “¡Él lo hizo!” Gritó ella, lagrimas de gozo bajaban por sus mejillas. ¡”El me salvo! Él está en mi corazón.” Nosotros también celebramos su victoria”.

Esta historia es interesante, pero ¿qué sucedería si la persona fue adoptada y no sabe de su familia natural?, ¿Que de aquellos que no saben nada de lo que su familia pasada hizo? ¿Entonces que hemos de hacer?. Además, no existe base bíblica este tipo de manejo en el evangelismo. No es sabio confiar en experiencias seculares que aparentan dar buenos resultados. La Biblia declara que el evangelio predicado, “es poder de Dios para salvación a todo el que cree” (Romanos 1:16).

Así que luego de haber descubierto que en realidad existen tales maldiciones sobre la persona, se debe de proceder a repetir oraciones de la siguiente manera para quebrantar la maldición:

“Yo cancelo toda obra demoníaca que halla sido pasada a mí de mis ancestros… Yo renuncio toda asignación satánica que sea dirigida a mi y mi ministerio, y yo cancelo toda maldición que Satanás y sus obreros hallan puesto sobre mi… Yo rechazo todos los otros sacrificios de sangre donde Satanás halla reclamado propiedad de mi”

Como se puede dar cuenta, la oración incluye proclamación sobre los espíritus demoníacos pues ellos enseñan que la manera en que la maldición pasa de generación a generación es por medio de espíritus inmundos.

Confesión y Perdón: Otro método es el de sanar las memorias. Por medio de este método se busca ‘revivir’ todas las experiencias pasadas que nos causan resentimiento y perdonar a aquellos que causaron el mal. Estas memorias suelen, según ellos, traer maldición por medio del rencor y la amargura; también se dice que los demonios pueden entrar en la persona que no perdona.

Expulsión de Demonios: Algunos casos van hasta el punto donde la persona debe ser liberada por medio la expulsión de demonios de la persona, también conocido como ‘exorcismo’ ó ‘guerra espiritual’. Estos demonios han llegado a la persona como ‘heredad’ por el pecado de sus antepasados. Según esta teoría detrás de cada pecado existe un demonio que lo causa. Cuando la persona practica un pecado, el demonio pertinente a este pecado posee al individuo y es pasado a sus descendientes naturales.

¿CRISTIANOS BAJO MALDICIÓN?

Después de haber presentado lo que esta teoría enseña, pasaremos a exponer las razones por las cuales esta debe ser rechazada y condenada por los cristianos. El estudio Bíblico nos lleva a la conclusión de que es imposible para un cristiano estar bajo maldición. Por supuesto, esto es algo que es fácil de entender para aquellos que escudriñan la Biblia y la aceptan, pero otros que han sido indoctrinados en estas doctrinas falsas se les hace muy difícil de creer, especialmente cuando sus sentimientos, emociones y ‘experiencias’ les dicen que todo esto es verdad.

¿Qué es maldición?

En primer lugar debemos de notar que la palabra ‘maldición’ no está en el ‘texto clave’ utilizado. La maldición es entonces ‘asumida’.

La palabra maldición de la manera que es usada en la Biblia tiene que ver la invocación de condenación y mal sobre alguien con el fin de traer consecuencias negativas. El primero en declarar maldición sobre un ser humano fue Dios quien también maldijo la tierra y a Satanás. Dios es el que origina la maldición ó consecuencias negativas como “castigo” por el pecado. En la ley Dios estableció una larga lista de Maldiciones (Consecuencias Negativas) por causa del pecado. Estas consecuencias negativas son de carácter tanto temporales como eternos. El hombre está bajo maldición por causa del pecado y como consecuencia su fin es ser destruido en el infierno.

¿Que es iniquidad?

Iniquidad es una palabra que Dios usa para referirse a la ‘trasgresión a su ley’. En el contexto utilizado parece que tiene que ver con la idolatría. Pero este no es el único término que se usa en la Biblia para ese pecado sino que también se usan términos como maldad, pecado, transgresión, prevaricación, etc.

¿Qué significa “visitar la iniquidad?”

La Biblia dice:

Éxodo 20:5

5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,

Éxodo 34:7

7 Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.

Los proponentes y maestros de esta teoría nos hacen pensar que la frase “que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos” de alguna manera significa que la iniquidad (los pecados) de los padres ‘es heredada por’ ó ‘transferida a’ los hijos, pero esta interpretación está muy lejos de la verdad pues no hay razón alguna en el contexto para entretener tal idea.  Pero por supuesto, la Biblia ‘una vez torcida’ puede significar lo que cualquiera desee. Así que tenemos tres errores son detectados casi de entrada:

1.       Añaden al texto la palabra “maldición”

2.       Confunden el ‘efecto’ con la ‘causa’

3.       Cambian a Dios por Satanás

Estos errores los veremos en detalle a continuación:

El primer error que cometen estos maestros es el de añadir la palabra ‘maldición’ al texto bíblico. Es claro en otros textos que Dios declara que la maldición de la ley llegará a aquellos que quebrantan la ley, pero esta maldición no es especifica solo al pecado especifico de la iniquidad sino a ‘toda’ la desobediencia a la ley y según el texto es aplicable solo al que rompe la ley, no dice que es hereditaria:

Deuteronomio 27

14 Y hablarán los Levitas, y dirán á todo varón de Israel en alta voz: 15 Maldito el hombre que hiciere escultura ó imagen de fundición, abominación á Jehová, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén.16 Maldito el que deshonrare á su padre ó á su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.17 Maldito el que redujere el término de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén.18 Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino. Y dirá todo el pueblo: Amén.19 Maldito el que torciere el derecho del extranjero, del huérfano, y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén.20 Maldito el que se echare con la mujer de su padre; por cuanto descubrió el regazo de su padre. Y dirá todo el pueblo: Amén.21 Maldito el que tuviere parte con cualquiera bestia. Y dirá todo el pueblo: Amén.22 Maldito el que se echare con su hermana, hija de su padre, ó hija de su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.23 Maldito el que se echare con su suegra. Y dirá todo el pueblo: Amén.24 Maldito el que hiriere á su prójimo ocultamente. Y dirá todo el pueblo: Amén.25 Maldito el que recibiere don para herir de muerte al inocente. Y dirá todo el pueblo: Amén.26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para cumplirlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.

El segundo error que cometen estos maestros es el de confundir la ‘maldición’ con la ‘iniquidad’ ó el ‘pecado’. A veces se refieren a la ‘maldición’ como la misma iniquidad ó pecado y otras veces se refieren a la maldición como ‘el resultado’ del pecado.  Es decir, se hace referencia a los términos confundiéndolos uno con otro como si fueran la misma cosa. A menudo se hace referencia al acto de pecado como si fuera la maldición misma y viceversa. He aquí esta clara confusión en el testimonio de alguien que dice haber estado bajo influencia de tales maldiciones:

Muchos de nuestros problemas de pecado se remontan a los días de nuestra niñez, sin embargo, una gran parte de nuestros problemas de pecado son actualmente heredados de nuestros padres a través de un fenómeno conocido como ‘maldiciones generacionales’. Mi propia familia sufre de la maldición generacional de la pobreza hasta el punto que, aun a pesar de la aparente prosperidad de mis padres, ellos todavía se quejan de nunca tener suficiente dinero para pagar sus cuentas –¡ tales maldiciones se remontan hasta mis abuelos! Esto es, de hecho, la razón porque la pobreza fue un gran problema para mí durante el Segundo Viento. Las maldiciones generacionales pueden ciertamente llevar al desarrollo de pecados profundamente enraizados en nuestras vidas, y la liberación milagrosa de las maldiciones generacionales son la clave para el arrepentimiento y la liberación de ciertos pecados. Yo sé que he ciertamente recibido liberación de la maldición generacional de la pobreza a través del Segundo Viento de la Bendición de Toronto. Liberación de las maldiciones generacionales a menudo puede envolver el perdón de nuestros abuelos y tatarabuelos, y podemos ser llevados a arrepentirnos en el lugar de nuestros antepasados para así romper la maldición. Mayormente, las raíces de nuestras maldiciones generacionales son reveladas a nosotros por medio de la revelación directa del Espíritu Santo – ciertamente aun más desde que abrazamos la Bendición de Toronto. [énfasis añadido]

Este error es muy peligroso porque puede llevar a la persona a concluir que en realidad el pecado que comete no es ‘su pecado’ sino el pecado que ha heredado de sus antepasados. Tal cosa es hacer a Dios mentiroso. La raza humana está en condenación a consecuencia del pecado de Adán, pero cada persona tendrá que dar cuenta a Dios por su pecado, no el de sus padres.

1 Juan 1

10 Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

‘Visitar la iniquidad’ no significa que el pecado sería transferido de generación en generación sino que ‘el castigo ó consecuencia por el pecado’, sería transferido de generación a generación PERO existe una condición y sigue diciendo “…de aquellos que me odian.”(Éxodo 20:5.)  Es decir de los que continuaban apartados de Dios. Cuando alguien se apartaba del pecado y no seguía los pasos de sus antepasados, entonces la bendición de Dios estaba disponible, “…hasta mil generaciones” (Éxodo 20:6), queriendo indicar, eternamente, mientras se obedecía a Dios.

Hace falta aclarar en este punto que la conducta ‘externa’ de los padres tiene influencia sobre los hijos, por eso la Biblia nos ordena “instruye al niño en su camino y cuando sea viejo no se apartará de él” (Proverbios 22:6; Efesios 6:4). Sin duda, el ejemplo de los padres, ya sea bueno o malo de afecta los hijos; pero eso está muy lejos de decir que los pecados y demonios son heredados o traspasados por vía genética y/ o reproductiva.

El tercer error tiene que ver con cambiar a Dios por Satanás. Por eso le enseñan a sus seguidores a orar así:

“Yo cancelo toda maldición que Satanás y sus obreros hallan puesto sobre mi…”.

Atribuyen la obra de maldición al diablo cuando la Biblia claramente dice que es Dios mismo quien pone el castigo:

“…porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen…”

Claramente: ¡No es Satanás quien está en control y quien maldice y castiga la iniquidad, es Dios mismo quien lo hace!  Aun si Satanás quisiera maldecir a los hijos de Dios, no puede hacerlo si Dios mismo no los maldice primero. Eso es exactamente lo que pasa, es Dios quien está en control aun de las acciones de los enemigos de sus hijos.  En el caso de Barac cuando pedía a Balaam que maldijera el pueblo de Dios, este, por tres veces, en vez de maldición pronunciaba bendición…

Números 22

12 Entonces dijo Dios á Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo; porque es bendito.

Números 23

8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado? 9 Porque de la cumbre de las peñas lo veré, Y desde los collados lo miraré: He aquí un pueblo que habitará confiado, Y no será contado entre las gentes. 10 ¿Quién contará el polvo de Jacob, O el número de la cuarta parte de Israel? Muera mi persona de la muerte de los rectos, Y mi postrimería sea como la suya. 11 Entonces Balac dijo á Balaam: ¿Qué me has hecho? hete tomado para que maldigas á mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones. 12 Y él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para decirlo?

Deuteronomio 23

5 Mas no quiso Jehová tu Dios oír á Balaam; y Jehová tu Dios te volvió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.

Tal como en el caso de Barac y Balaam (lea Números 23); Cuando alguien trata de poner alguna maldición sobre los hijos de Dios, esta maldición es convertida en bendición por Dios, porque Él cuida de sus hijos y nadie les puede hacer daño pues él nos ha dado poder sobre el enemigo. Así que la idea de que tenemos que estar ‘preocupados; por los que nos maldicen y romper tales maldiciones es tonta siendo que es Dios mismo quien cuida, protege y defiende a sus hijos.

Lucas 10

18 –Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo –respondió él–. 19 Sí, les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo el poder del enemigo; nada les podrá hacer daño.

El desconocimiento y la confusión, no son solo en el ámbito de los seguidores, sino que los mismos líderes de estos grupos despliegan gran ignorancia cuando hablan sobre el tema. Muestran gran falta de educación y propia hermenéutica ó principios básicos de interpretación bíblica al aplicar versos dirigidos a una situación particular del Antiguo Testamento a los Cristianos que viven bajo el Nuevo Testamento sin hacer una aplicación propia de los versos pertinentes en el Nuevo Pacto. Tales declaraciones nos dejan ver claramente que estas personas, ya sea intencional o ignorantemente, no le dicen al oyente todo el consejo de la Palabra respecto al tema de las maldiciones y los castigos generacionales.

¿PORQUE UN CRISTIANO NO PUEDE ESTAR BAJO MALDICIÓN?

La Biblia nos enseña que los Cristianos no pueden ser afectados por las maldiciones. A continuación presentamos siete razones importantísimas que nos prueban esta verdad.

El Cristiano no puede estar bajo maldición porque…

1.        El que está en Cristo es nueva criatura.

La Biblia es muy clara en que ‘si alguno está en Cristo, nueva criatura es’ (Romanos 5:1). Dios ha tomado el pasado de una persona y lo ha quitado de su cuenta. Es una nueva criatura, una nueva creación. Esto significa que es como un niño recién nacido. Cuando la Biblia habla de nuevo nacimiento, se esta refiriendo a la posición y condición del creyente frente a Dios. Este acto de regeneración le da entrada al individuo al reino de Dios por medio del lavamiento de sus pecados…

Tito 3

4 Pero cuando se manifestaron la bondad y el amor de Dios nuestro Salvador, 5 él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, 6 el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador. 7 Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna.

El creyente cuando es salvo, es como un niño recién nacido, sin pecado alguno. Por medio de la regeneración ‘es lavado’ y ‘es renovado’ por medio del Espíritu Santo, el cual es derramado abundantemente sobre el o ella.

2.        Está en paz con Dios.

El pecador está en guerra con Dios, pero cuando la persona viene a Cristo, entonces ésta tiene paz con Dios. Jesús dijo:

Juan 14

26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho. 27 La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

¿Que es eso de que Cristo puede dar una paz la cual el mundo no puede dar? Esto significa que esta paz es “paz con Dios”. Los creyentes tienen esa paz.  Esto es importante en este tema porque estos maestros enseñan que la maldición llega a la persona de parte de Satanás, sin embargo, la Biblia dice que es Dios quien pone la persona bajo maldición como castigo por su iniquidad.

Romanos 5

1 JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:

Si el creyente está en paz con Dios, habiendo sido declarado ‘justo’; entonces no hay razón alguna para que Dios le ponga bajo maldición por su pecado.

Romanos 5

9 Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!

Por cuanto el creyente está en paz con Dios y no en guerra ó rebelión contra él, no puede llevar las consecuencias por el pecado, ni temporales ni eternas, aun cuando de alguna forma ú otra peque. Esto nos lleva al próximo punto…

3.        Está libre de ‘las consecuencias’ del pecado

Dios es un Dios que castiga el pecado. Cuando Cristo murió en la cruz, él pagó por nuestros pecados, Dios no simplemente olvidó el pecado sino que ‘el mismo’, en la persona de Cristo, castigó nuestros pecados.

Isaías 53

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Cuando la Biblia habla de castigo por el pecado, este tiene un significado distinto al de la disciplina. La ‘disciplina’ viene con amor para corrección y restauración, pero la ira viene con odio para condenación y destrucción. El creyente del Nuevo Testamento está en una posición distinta al creyente bajo la Ley en el sentido que no tiene que cargar con las consecuencias negativas del pecado, (mas adelante veremos porque)…

Hebreos 12

5 Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, diciendo: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, Ni desmayes cuando eres de él reprendido. 6 Porque el Señor al que ama castiga, Y azota á cualquiera que recibe por hijo. 7 Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien el padre no castiga? 8 Mas si estáis fuera del castigo, del cual todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos. 9 Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10 Y aquellos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que nos es provechoso, para que recibamos su santificación.

La maldición implica que la ira de Dios está sobre la persona, algo que es natural para el no creyente, el que NO ES hijo de Dios, pero el creyente ya no está bajo la ira de Dios…

Efesios 2:3

Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.

Nótese que Pablo usa el verbo en tiempo ‘pasado’ no presente. ‘Éramos hijos de ira’ ya no lo somos.

Efesios 5:6

Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

¡Los hijos de desobediencia son los pecadores, nunca los Cristianos!

Colosenses 3:6

Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión.

Los pecadores que están sin Cristo, y desobedecen al evangelio, están bajo ira de Dios y nosotros ‘éramos’ en tiempo pasado, hijos de ira, hijos de desobediencia, hijos de rebelión, etc.; pero ya no lo somos. Ahora somos ‘amados de Dios’.

Juan 3

18 El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Así que el que cree, por la misma declaración de la Escritura “no está en condenación” lo cual es la consecuencia del pecado…

Salmos 32

1 BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.2 Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay superchería.

Por eso somos bienaventurados porque tenemos paz con Dios y nuestro pecado ¡no se nos tiene en cuenta!

4.        ¡Dios ha establecido que no será más!

El cristiano no puede estar bajo “maldición generacional” porque Dios mismo declaró que eso sería cosa del pasado. Los hijos no han de pagar mas por los pecados de los padres.

Dios había establecido cuando introdujo EL VIEJO PACTO con su pueblo que los hijos y nietos pagarían las consecuencias de los pecados e iniquidad de los padres, hasta la tercera y cuarta generación, sin embargo profetizó de que algo distinto ocurriría dentro de Israel después que volvieran del cautiverio al que habían sido llevados a causa de la suma de todos sus pecados:

Ezequiel 18 (NVI)

1 El Señor me dirigió la palabra: 2 «¿A qué viene tanta repetición de este *proverbio tan conocido en Israel: Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les destemplaron los dientes? 3 Yo, el Señor omnipotente, juro por mí mismo que jamás se volverá a repetir este proverbio en Israel. 4 La persona que peque morirá. Sepan que todas las vidas me pertenecen, tanto la del padre como la del hijo. 5 »Quien es justo practica el derecho y la justicia; 6 no participa de los banquetes idolátricos en los cerros, ni eleva plegarias a los ídolos malolientes de Israel. No deshonra a la mujer de su prójimo, ni se une a la mujer en los días de su menstruación. 7 No oprime a nadie, ni roba, sino que devuelve la prenda al deudor, da de comer al hambriento y viste al desnudo. 8 No presta dinero con usura ni exige intereses. Se abstiene de hacer el mal y juzga imparcialmente entre los rivales. 9 Obedece mis decretos y cumple fielmente mis *leyes. Tal persona es justa, y ciertamente vivirá. Lo afirma el Señor omnipotente. 10 »Pero bien puede suceder que esa persona tenga un hijo violento y homicida, que no siga su ejemplo 11 y participe de los banquetes idolátricos en los cerros; que deshonre a la mujer de su prójimo, 12 oprima al pobre y al indigente, robe y no devuelva la prenda al deudor, y eleve plegarias a los ídolos e incurra en actos repugnantes; 13 que, además, preste dinero con usura y exija intereses. ¿Tal hijo merece vivir? ¡Claro que no! Por haber incurrido en estos actos asquerosos, será condenado a muerte, y de su muerte sólo él será responsable. 14 »Ahora bien, ese hijo podría a su vez tener un hijo que observa todos los pecados de su padre, pero no los imita, 15 pues no participa de los banquetes idolátricos en los cerros, ni eleva plegarias a los ídolos malolientes de Israel, ni deshonra a la mujer de su prójimo; 16 no oprime a nadie, no roba, devuelve la prenda al deudor, da de comer al hambriento y viste al desnudo; 17 se abstiene de hacer el mal, no presta dinero con usura ni exige intereses; cumple mis leyes y obedece mis decretos. Un hijo así no merece morir por la maldad de su padre; ¡merece vivir! 18 En cuanto a su padre, que fue un opresor, que robó a su prójimo y que hizo lo malo en medio de su pueblo, ¡morirá por su propio pecado!

Jeremías 31

28 Y así como he estado vigilándolos para arrancar y derribar, para destruir y demoler, y para traer calamidad, así también habré de vigilarlos para construir y plantar afirma el Señor. 29 En aquellos días no volverá a decirse:»Los padres comieron uvas agrias,y a los hijos se les destemplaron los dientes. 30 Al contrario, al que coma uvas agrias se le destemplarán los dientes, es decir, que cada uno morirá por su propia iniquidad.

5.       ¡El Cristiano está bajo un Nuevo Pacto!

Dios se relaciona con el hombre por medio de Pactos. Cuando Dios puso a Adán en el huerto del Edén, estableció un Pacto con él, cuando salvó a Noe con su familia, hizo pacto con Noe, cuando llamó a Abraham, hizo pacto con él, cuando llamó a su pueblo de Egipto, hizo pacto con ellos, cuando llamó la Iglesia, hizo pacto con ella. La Biblia nos declara que cuando el pecado abunda, la Gracia sobreabunda, esta es la verdad del Nuevo Pacto.

El Antiguo Pacto era condicional a la obediencia del hombre. Si este desobedecía, recibía las consecuencias negativas del pacto y la ira de Dios venía sobre él.

Deuteronomio 11

25 Nadie podrá hacerles frente. Por dondequiera que vayan, el Señor su Dios hará que todo el mundo sienta miedo y terror ante ustedes, como se lo ha prometido. 26 »Hoy les doy a elegir entre la bendición y la maldición: 27 bendición, si obedecen los mandamientos que yo, el Señor su Dios, hoy les mando obedecer; 28 maldición, si desobedecen los mandamientos del Señor su Dios y se apartan del camino que hoy les mando seguir, y se van tras dioses extraños que jamás han conocido.

Bajo el Nuevo Pacto, el hombre está representado por Cristo, quien hace que las condiciones del pacto sean cumplidas en su totalidad, por eso el hombre es libertado de las consecuencias negativas (la maldición divina) del pecado, pues esta maldición fue puesta por Dios sobre Jesús en la cruz.

HOY estamos en el Nuevo Pacto bajo la dispensación de la Gracia. Dios está salvando su pueblo y no tomándole en cuenta a sus hijos sus pecados. Ya no estamos bajo la ley, la ley ha quedado atrás para el creyente. Él ha sido justificado en la sangre de Cristo. Cristo cumplió, por su pueblo, TODOS los requisitos de obediencia y TODAS las consecuencias negativas del pecado que la ley eterna de Dios exige.

Así que es muy importante que entendamos que la condenación / sentencia establecida por Dios que decía que el hijo pagaría el pecado del padre ha quedado en el pasado CON LA LEY. Dios declara en la Biblia todo lo contrario a lo que esta teoría promueve. Ya Dios no está castigando la maldad de los padres en los hijos. No hay condenación para los que están en Cristo. ¡Eso se acabó en la cruz! con la confirmación del NUEVO PACTO bajo la gracia:

Jeremías 31 (NVI)

29 En aquellos días no volverá a decirse: »Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les destemplaron los dientes. 30 Al contrario, al que coma uvas agrias se le destemplarán los dientes, es decir, que cada uno morirá por su propia iniquidad. 31 »Vienen días afirma el Señor en que HARÉ UN NUEVO PACTO CON EL PUEBLO DE ISRAEL Y CON LA TRIBU DE JUDÁ 32 No será un pacto como el que hice con sus antepasados el día en que los tomé de la mano y los saqué de Egipto, ya que ellos lo quebrantaron a pesar de que yo era su esposo afirma el Señor. 33 »Éste es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel afirma el Señor: Pondré mi *ley en su *mente, y la escribiré en su *corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 34 Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo, ni dirá nadie a su hermano: ¡Conoce al Señor!, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán afirma el Señor. Yo les perdonaré su iniquidad, y nunca más me acordaré de sus pecados.»

El problema para estas personas que enseñan que los cristianos tienen que ser librados de maldiciones generacionales, es que Dios mismo dice que BAJO EL NUEVO PACTO, no sería más así. Por esto, tienen que por obligación, tomar al creyente y ponerlo de nuevo bajo el yugo de la ley, echando a un lado la gracia y volviendo a las obras. Cuando Cristo vino, Él estableció UN NUEVO PACTO con su pueblo…

Hebreos 8

7 Porque si aquel primero fuera sin falta, cierto no se hubiera procurado lugar de segundo.
8 Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, Y consumaré para con la casa de Israel y para con la casa de Judá un nuevo pacto; 9 No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto: Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo los menosprecié, dice el Señor. 10 Por lo cual, este es el pacto que ordenaré á la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, Y sobre el corazón de ellos las escribiré; Y seré á ellos por Dios, Y ellos me serán á mí por pueblo:11 Y ninguno enseñará á su prójimo, Ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce al Señor: Porque todos me conocerán, Desde el menor de ellos hasta el mayor. 12 Porque seré propicio á sus injusticias, Y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más. 13 Diciendo, Nuevo pacto, dio por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de desvanecerse.

Mateo 26/ Lucas 22

27 Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dio, diciendo: Bebed de él todos; 28 Porque esto es mi sangre del NUEVO PACTO, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados. 29 Y os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

Apocalipsis 1

4 Juan á las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono; 5 Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, 6 Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; á él sea gloria é imperio para siempre jamás. Amén.

Ninguno, puede decir HONESTAMENTE delante de Dios que lo que está sufriendo en el presente es por consecuencia ‘de maldición’ por los pecados de sus antepasados, ¡NADIE!. Dios mismo dice que no será mas así EN EL NUEVO PACTO. El predicar, creer y afirmar tales cosas es hacer a Dios mentiroso. Lo cierto es que nadie puede decir que vive una vida de adulterios porque lo heredó de sus antepasados. La obra de la cruz de Cristo fue una obra completa. Como ya hemos dicho y vale la pena repetir, Cristo llevó nuestra culpa y sufrió nuestro castigo. Si, él sufrió en nuestro lugar, por eso no hay condenación para nosotros que estamos en Cristo Jesús.

Gálatas 3

12 La ley también no es de la fe; sino, El hombre que los hiciere, vivirá en ellos. 13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) 14 Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.

Ya no hay mas maldición para los cristianos. Pues la paga por su pecado ha sido satisfecha en la cruz donde Cristo mismo estableció para nosotros UN NUEVO PACTO de relación con Dios por medio de su sangre.

6.        ¡Está bendecido con toda bendición de parte de Dios!

Además de NO estar bajo maldición, ya que Cristo mismo fue hecho maldición por nosotros, los Cristianos están bendecidos con toda bendición espiritual. La razón por la que Cristo estableció un NUEVO PACTO fue para que la bendición llegase a nosotros….

1 Corintios 10

15 Como á sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo. 16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?17 Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.

Gálatas 3

13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) 14 Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.15 Hermanos, hablo como hombre: Aunque un pacto sea de hombre, con todo, siendo confirmado, nadie lo cancela, ó le añade.

Efesios 1

2 Gracia sea á vosotros, y paz de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesucristo. 3 Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo: 4 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor;

Ahora, es imposible que estemos bendecidos y maldecidos a la misma vez. Bajo la ley de Moisés, las maldiciones y las bendiciones eran posiciones ‘mutuamente exclusivas’, hoy todavía lo son. Así que si el creyente está bendecido (perdonado) por Dios, es imposible que al mismo tiempo, pueda estar maldecido (condenado).

7.        ¡Es familia de Dios¡.

Los creyentes no pueden estar bajo maldición porque su relación con Dios no lo permite. Dios nos ha hecho parte de su familia, adoptándonos como hijos suyos.

Efesios 1

4 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor; 5 Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de su voluntad, 6 Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado:

Los Cristianos son adoptados por Dios y son herederos de todas las bendiciones que Él ofrece y también están en posición favorable y son santificados por Él. Además de estar santificados, sus hijos naturales de los creyentes también están en relación de pacto con Dios y son santificados y libres de maldición, pues son hijos del pacto y son santificados aun cuando uno de los cónyuges sea no creyente…

I Corintios 7

12 A los demás les digo yo (no es mandamiento del Señor): Si algún hermano tiene una esposa que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, que no se divorcie de ella. 13 Y si una mujer tiene un esposo que no es creyente, y él consiente en vivir con ella, que no se divorcie de él. 14 Porque el esposo no creyente ha sido santificado por la unión con su esposa, y la esposa no creyente ha sido santificada por la unión con su esposo creyente. Si así no fuera, sus hijos serían impuros, mientras que, de hecho, son santos.

¿QUIÉN ESTA BAJO MALDICIÓN?

Primeramente el Diablo.  En Génesis 3:14-15 Dios maldijo a la serpiente que es Satanás:

Génesis 3

14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

En segundo lugar y como consecuencia, todos los que están bajo el dominio del Diablo son malditos juntamente con él.  Los únicos que están bajo maldición son los que no han nacido de nuevo por medio de la obra LIBERTADORA del Espíritu Santo. Están bajo la maldición de Adán, y todo el peso de la Ley, y su fin es el infierno ardiendo.  Todo el que no está en Cristo siendo así libre de condenación y de maldición está en Adán y por lo tanto está en condenación, muerte y maldición (Romanos 5).

Mateo 25

40 El Rey les responderá: ‘Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.’ 41 “Luego dirá a los que estén a su izquierda: Apártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron nada de comer; tuve sed, y no me dieron nada de beber;

Ningún maldito tendrá entrada al reino celestial de Cristo. Así que esta teoría de ser cierta pone un gran peso sobre la comunidad cristiana en general y crea duda acerca de la salvación de aquellos cristianos que han vivido y muerto en pobreza, problemas, enfermedades, dificultades y adversidades de todo tipo sin siquiera saber que estaban bajo maldición. Entonces no tienen esperanza alguna ni entrada alguna al cielo, aunque creían en Cristo.

Salmos 37

22 Porque los benditos de él heredarán la tierra; Y los malditos de él serán talados.

Si algún ‘llamado cristiano’ dice estar bajo maldición, esta persona no necesita pronunciar oraciones ni ponerse bajo el ministerio de liberación de ninguna persona, necesita arrepentirse de todo corazón, reconocer SU pecado ante Dios y poner sobre él su carga. Este es el problema que tienen los predicadores de esta teoría, prefieren decirle a sus seguidores que son salvos pero que siguen siendo malditos, en vez de predicarles el evangelio de salvación para que sean salvos.

El problema además parece estar centrado en la ambición terrenal y los bienes materiales. Dios dice que debemos buscar las cosas de arriba y todo lo demás nos será añadido…

Mateo 6

19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladronas minan y hurtan;20 Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan:21 Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.22 La lámpara del cuerpo es el ojo: Así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso:23 Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas?24 Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.25 Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó que habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido?26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?.27 Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo?28 Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan;29 Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos.30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más á vosotros, hombres de poca fe?31 No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos?32 Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester.33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.34 Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.

CONCLUSIÓN

La Biblia, especialmente en todo el Nuevo Testamento, no nos ofrece indicativo alguno ni por ejemplo, ni por orden, ni por advertencia, ni por implicación de que los cristianos nacidos de nuevo han estado, están o estarán alguna vez bajo el poder de alguna maldición; por lo tanto, se debe rechazar tal idea y doctrina como falsa y en contra de la Palabra de Dios.

La Iglesia debe centrar sus fuerzas en la predicación del Evangelio, resistiendo al diablo en su ataque por medio de la esperanza en Dios, la fe, la oración y vidas puras con obras dignas de arrepentimiento. “Porque EL EVANGELIO ES PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN” (Romanos 1:16) Por lo tanto si el evangelio no puede salvar a una persona del poder de la maldición del pecado, nada lo podrá hacer.

¡AMEN!  

 


Gálatas 3

2 La ley también no es de la fe; sino, El hombre que los hiciere, vivirá en ellos. 13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) 14 Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.


Bibliografía y Citas:

i  Palabras de Marilyn Hickey - Citado en ‘Are Christians Cursed?’
ii Break The Curse, Articulo de Internet – Marilyn Hickey Ministries
iii
Curses, Articulo en “Latin American Evangelist”
iv  Neil T. Anderson, The Bondage Breaker. Eugene, Ore.: Harvest House Publishers, 1990, pg. 107.
   citado en
DEMONS, DEMONS,WHERE ARE THE DEMONS? THE UNCHANGED AND UNCHANGING
   NEIL ANDERSON by G. Richard Fisher

 

 


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¿Cómo Esperar en el Señor?

fevereiro 10, 2009 às 8:23 pm | Publicado em Sem categoria | Deixe um comentário

¿Cómo Esperar en el Señor?

Esperar en Dios no significa tener una actitud pasiva o conformista. Esta espera debe estar siempre impregnada de positivismo, fe y comunión con Dios.

 

¿Cuántas veces no hemos perdido oportunidades o hemos cometido errores por no haber sabido esperar el momento exacto para actuar o tomar decisiones? Como seres humanos muchas veces somos impacientes y nos angustiamos, nos decepcionamos, nos enojamos y hasta nos deprimimos porque las circunstancias se presentan adversas a nuestros planes o aspiraciones y estos se retrasan o fracasan completamente. 

Lo mismo sucede en algunas situaciones de nuestra vida que nos encontramos desesperados o preocupados y clamamos a Dios por ayuda y esperamos que Su respuesta sea inmediata y no comprendemos que el Señor tiene el tiempo perfecto para enviarnos la respuesta y que sus propósitos sean cumplidos en nuestra vida, El nunca llega tarde.

Dios tiene maravillosas promesas y bendiciones para nosotros sus hijos y el Espíritu Santo nos guía y nos ayuda a través de la Palabra y la oración para que aprendamos a conocer la voluntad de Dios en nuestras vidas, pedir de acuerdo a ella y a saber esperar el tiempo perfecto del Señor para su cumplimiento.  Y es durante esta espera que nuestro carácter va siendo transformado, nuestra voluntad fortalecida y nuestro amor incrementado.

Romanos 5:3-5 “Y no sólo esto,  sino que también nos gloriamos en las tribulaciones,  sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia,  prueba;  y la prueba,  esperanza; y la esperanza no avergüenza;  porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”

Esperar en Dios no significa tener una actitud pasiva o conformista sino todo lo contrario.  Esta espera debe estar siempre impregnada de positivismo, fe, comunión con Dios, leyendo y creyendo la Palabra y confesando la voluntad de nuestro Padre para nuestras vidas.

Hebreos 6:12-15 “A fin de que no os hagáis perezosos,  sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham,  no pudiendo jurar por otro mayor,  juró por sí mismo, diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente. Y habiendo esperado con paciencia,  alcanzó la promesa.”

También dice la Palabra  que nos esforcemos todos nosotros los que esperamos en Jehová y que tome aliento nuestro corazón, esto significa que no debemos ceder  a la impaciencia o al desánimo cuando somos atribulados, sino debemos creer en la misericordia del Señor para con quienes le temen y confían en Él.

¿Cómo esperamos en Dios?

Pacientemente, con fe, reposando en El, con alegría, en alabanza y adoración, en oración, meditando en su Palabra y haciendo su voluntad.

Hebreos 10:36  “porque os es necesaria la paciencia,  para que habiendo hecho la voluntad de Dios,  obtengáis la promesa” Salmo 40:1-5  “Pacientemente esperé a Jehová,  Y se inclinó a mí,  y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación,  del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña,  y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo,  alabanza a nuestro Dios.  Verán esto muchos,  y temerán, Y confiarán en Jehová.

Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,  Y no mira a los soberbios,  ni a los que se desvían tras la mentira.

Salmo 42:5 “¿Por qué te abates,  oh alma mía,  Y te turbas dentro de mí?  Espera en Dios;  porque aún he de alabarle,  Salvación mía y Dios mío”.

Proverbios 10:28 “La esperanza de los justos es alegría; Mas la esperanza de los impíos perecerá.” Y para concluir, Santiago 1:6-7 nos dice que pidamos con fe,  no dudando nada;  porque el que duda es semejante a la onda del mar,  que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense,  pues,  quien tal haga,  que recibirá cosa alguna del Señor.

Pidamos entonces al Señor que nos enseñe a esperar confiadamente en El, que podamos ser pacientes y sabios para esperar y conocer el tiempo perfecto del cumplimiento de sus promesas, y que nuestra fe aumente y podamos ser  agradables a El.

Vuelve al primer amor

fevereiro 10, 2009 às 8:19 pm | Publicado em Sem categoria | 4 Comentários

Vuelve al primer amor

Nuestro Padre merece tiempo y dedicación. Nunca te canses de agradecer sus bendiciones y atenderle como se merece.

 

Servicio y unción

Muchas veces tenemos una actitud incorrecta cuando trabajamos. Si ya nos pagan por lo que hacemos, ¿por qué siempre esperamos que nos agradezcan?  Esto es realmente  un problema social.  Actuamos mal si en nuestro trabajo, además de llegar tarde, salir temprano y recibir un pago, queremos escuchar palabras de agradecimiento por nuestro esfuerzo.  Intentemos mejorar la cultura laboral. Los subordinados pensemos en nuestros jefes y los jefes piensen en sus trabajadores.

Actualmente se habla de una crisis económica muy grande. Es seguro que las empresas empezarán a despedir a los menos eficientes. Hay que trabajar cada día mejor para ser los últimos en esa lista de despidos. Los cristianos esforzados seremos testigos de las promesas del Señor, porque se cumplirá la Palabra que dice: “no he visto justo desamparado ni a su cimiente que mendigue el pan”.  Una situación financiera difícil pone a prueba nuestra fe. No pongas tus ojos en  el sistema económico del mundo.  Enfócate en el sistema económico de bondad y generosidad del Señor.

Mejora tu calidad de servicio. Piensa en tus clientes y además en tus jefes y superiores. Y lo más importante, no te olvides de atender al Señor Jesús como se merece.  Sin importar cuánto trabajo hagas por el Reino, nunca dejes de atender al Rey. Obedece las órdenes, pero también atiende a quien te las manda.

Recuerda que el siervo tiene la oportunidad de comer de la misma comida del amo, solamente si le atiende y espera que termine de cenar.  Cada vez que atendemos, adoramos y bendecimos, recibimos el mismo trato.

En el libro del  Éxodo dice que el Señor envió a Moisés a que el pueblo recolectara las especies que servirían para obtener el aceite con el cual serían ungidos.  Todos queremos ser ungidos, pero primero debemos fabricar el aceite que Dios utilizará para ello. El amor que cosechamos sale del amor que sembramos.

Expresiones de amor

En Apocalipsis 2:2-5 leemos: Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

Debes expresar el amor con obras y con gestos de afecto. Sirve arduamente al Señor y trabaja sin descanso por Su obra, pero también dale tiempo de adoración.  Alábalo, exprésale el amor y agradecimiento que te inspira, sin dejar de trabajar en el ministerio. Encuentra el balance entre tu tiempo de servicio y atención al Señor. 

Cinco formas de atender al Señor

La primera forma eficaz de atender al Señor está en Juan 4:23: Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

Todo adorador corre el bendito riesgo de ser encontrado por Dios.  Él no busca  quien quiere adorarle, busca a quienes ya le adoran.  Por cansado que termines el día, cíñete, levanta tus manos al Señor y adórale. Si Dios te ha bautizado en el Espíritu Santo y te ha regalado sus dones, úsalos para alabarlo. Aunque no sepas cantar o tocar un instrumento musical, ayúdate con la tecnología. Yo desafino hasta los timbres que toco, así que siempre llevo un reproductor de música que haga de mi alabanza algo grato al Señor. Atenderlo me mantiene fresco y listo para trabar en Su obra. Dale un tiempo especial para que tu mente y sentidos se concentren en Él y te renueve. Más allá del tiempo, lo importante es la dedicación con la que lo hagas.  Si vas de regreso a casa en tu automóvil y estarás mucho tiempo en el tráfico, puedes poner música de adoración y darle esos momentos sin interrupciones, concentrado y sin responder el celular. Puedes también aprovechar cualquier momento de soledad para buscarle y adorarle en intimidad. 

Mucha gente me pregunta cuánto tiempo oro, pero nunca respondo. Se equivocan al pensar que es el tiempo lo que hace poderosa la oración y no Dios a quien se ora. Es como preguntar de cuántos minutos debe ser un beso  para la esposa. La Biblia dice: “la oración eficaz del justo puede mucho”. No “la oración extensa puede mucho”.  Cuando aprendes a orar con eficacia y calidad la cantidad deja de importarte y te conviertes en un adorador de corazón.

La segunda forma de atender a Dios la encontramos en 1ra. Tesalonicenses 5:18: Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
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Si vives agradecido por la oportunidad que tienes de trabajar, dejas de protestar por la tarea que te asignan. Protestar  no es expresión de agradecimiento.  Debes agradecer en todo momento, incluso en las situaciones desagradables. Cuando experimento  dificultades, me quebranto, sufro y también doy gracias, pero nunca reniego o cuestiono la voluntad divina, porque estoy convencido que todas las cosas obran a bien para quienes aman al Señor. Agradece siempre con todo el corazón, por tu trabajo, por tu sueldo y tu familia. Con Sonia siempre damos gracias juntos. Al final del día y después de adorar cada quien al Señor, nos abrazamos y agradecemos por todas las bendiciones recibidas, luego pedimos perdón por las ofensas que hayamos cometido. Esta costumbre ha fortalecido mucho muestro matrimonio.  

Ve donde tus hijos, abrázalos y dale gracias a Dios por su vida, asegúrate que ellos escuchen y sientan tu agradecimiento por tenerlos junto a ti.

La tercera forma de atender al Señor nos la revela David en  Salmos 4:8:  En paz me acostaré, y asimismo dormiré;  Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado
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Es impresionante pero esta frase la dijo David en medio de una guerra. Si él fue capaz de dormir confiado en una situación así, también nosotros podemos hacerlo. Vive y duerme tranquilo porque Dios está contigo. La confianza es un arma poderosa contra Satanás.  Tiger Woods, el mejor jugador de golf del mundo, demuestra su confianza antes de cada torneo.  A diferencia de los otros jugadores, no utiliza un molde para marcar la línea recta en su pelota que le ayudará a alinear el putt. Simplemente toma la pelota y a mano traza la línea. Así demuestra que tiene seguridad en sí mismo y no le tiembla el pulso. Cuando Satanás esté frente a ti, haz lo mismo, demuéstrale tu confianza y huirá. Para ganar un partido de basketball en el último momento, el entrenador envía al encestador con más sangre fría, porque sabe que la confianza que tiene lo hace capaz de soportar la presión y encestar en el segundo preciso. En la vida ganan los confiando. Repite una y otra vez: “En Cristo Jesús todo lo puedo, todo lo puedo en Cristo Jesús”. 

El cuarto consejo sobre cómo atender a Dios nos lo da Efesios 4:26-27 : Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.

Dormir enojado le abre las puertas al diablo.  Si tienes costumbre de terminar el día lleno de rencores y mal humor, no te quejes por la opresión diabólica. La Biblia es clara, puedes enojarte pero no pecar por ello.  Nunca tomes decisiones enojado.  Decir que no dormirás molesto no significa que no dormirás, significa que buscarás la paz antes de dormir. Deja de lado tu enojo y descansa en el Señor.

Finalmente, el quinto consejo lo encontramos en Lucas 2:49:  Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?

Esto lo dijo Jesús cuando tenía doce años. Tenía muy clara su visión de la vida. Imítalo, revisa la visión de tu vida. Jamás te acuestes sin proponerte servir al Señor al día siguiente y pedir fuerzas para ello.  Es necesario atender los negocios de nuestro Padre. Atiéndelo a Él y también a su Reino. Obedece Sus mandatos pero no te olvides de atender a quien te los dio.     

Agradece a Dios  todo su amor y Palabra. Atiéndele como se merece.

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